Psicofármacos

Cuando hablamos de los fármacos como sustancia de abuso, asumimos que su uso se realiza fuera del contexto de la prescripción o los fines destinados para la correcta administración. Cuando se realizan estas modificaciones en su forma u objetivos, se considera que se ha pasado del uso como psicofármacos, a su utilización como drogas de abuso.

¿Son todos los psicofármacos iguales?

Se clasifican en 2 grupos:

  1. Qué son los psicofármacos denominados ESTIMULANTES PSICOMOTORES (psicoestimulantes)? Son fármacos estimulantes del sistema nervioso central, que aumentan o mejoran la actividad de las monoaminas (como la dopamina y la norepinefrina) en el cerebro. Los psicoestimulantes aumentan la excitación sexual y la actividad, así como la frecuencia cardiaca, presión arterial y respiración.

Entre los psicofármacos estimulantes destacan las anfetaminas, que son producidas de forma sintética en laboratorios. Inicialmente fueron fármacos de frecuente prescripción médica que actualmente se ha restringido, aunque su presencia en el mercado clandestino sigue siendo habitual.

Sus efectos más inmediatos son: sensación de euforia que se manifiesta con excitación nerviosa, insomnio, agitación en ocasiones agresividad, ausencia de apetito y de fatiga e hiperactividad. Las sobredosis aumentan la temperatura corporal, pueden causar inquietud, alucinaciones, irritabilidad, convulsiones e incluso la muerte.

Las drogas de diseño son sustancias derivadas de las anfetaminas con los mismos efectos que éstas a nivel del Sistema Nervioso Central (SNC). Comparten propiedades alucinógenas con la mescalina y otros hongos. Sus efectos psicológicos incluyen depresión, insomnio y ansiedad severa. Otros nombres conocidos son XTC, Éxtasis, Éxtasis líquido (se conoce en la calle como cristal), Gammahidroxibutirato (GHB, éxtasis líquido), NMDA. La más conocida es la metilendioximetanfetamina (MDMA), cuyos nombres son “éxtasis”, “Adam” o “X-TC”, una droga sintética psicoactiva (que altera la mente), con propiedades alucinógenas y similares a las de las anfetaminas. Su estructura química es similar a la de otras drogas sintéticas causantes de daños cerebrales.

¿Tienen Efectos Secundarios los estimulantes psicomotores?

Pueden provocar dificultades psicológicas, incluyendo confusión, depresión, problemas con el sueño, aumento del deseo de consumir drogas, ansiedad grave y paranoia mientras se toma la sustancia y a veces varias semanas después de tomarla.

Como síntomas físicos pueden provocar deshidratación (pérdida de líquido del cuerpo), hipertermia (aumento de la temperatura), tensión muscular, náuseas, movimientos oculares rápidos, desmayos, escalofríos o sudor y lesión en las neuronas. Como aumenta la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, el riesgo que constituye para las personas con enfermedades circulatorias o cardíacas, es especialmente importante.

  • ¿Qué son los PSICOFÁRMACOS DEPRESORES? Son sustancias que afectan al sistema nervioso central cuyo uso continuado puede producir dependencia. Los más conocidos son los barbitúricos y las benzodiacepinas.

Las benzodiacepinas son los fármacos que más se recetan en la práctica clínica (tratamiento de los trastornos de ansiedad, denominados ansiolíticos), dado que presentan menos efectos secundarios que los barbitúricos. Normalmente inducen a un estado de relajación muscular y somnolencia. En algunas ocasiones producen desinhibición y la persona que las utiliza puede llegar a mostrarse excitable, o incluso agresivo. En dosis elevadas provocan náuseas, aturdimiento, confusión, disminución de la coordinación psicomotriz, etc.

Las benzodiacepinas pueden generar dependencia a las mismas, son sintomatología fisiológica y psicológica. Los síntomas de abstinencia son: aumento de la ansiedad, insomnio, irritabilidad, nauseas, dolor de cabeza y tensión muscular, temblor y palpitaciones y variaciones del estado de ánimo.

Los barbitúricos son medicamentos de prescripción, depresores del SNC (Sistema Nervioso Central). Son la primera clase de agentes sedantes e hipnóticos conocidos, utilizados para tratar el insomnio, control de ataques o crisis, ansiedad, relajantes musculares, agentes pre-anestésicos, control de agitación asociado al alcoholismo u otras drogas, nerviosismo, alteración, sedantes pre-quirúrgicos, anticonvulsivos. Produce gran variedad de efectos secundarios, entre ellos, somnolencia, inestabilidad emocional, inhabilidad para controlar las funciones corporales simples, desórdenes respiratorios, etc.

Su consumo en dosis elevadas provoca una seria disminución de los reflejos y un enlentecimiento respiratorio que puede llevar hasta el coma y la muerte. Un consumo prolongado puede provocar anemia, hepatitis, depresión o falta de coordinación psicomotora. Son considerados como drogas seguras en términos de morbilidad-mortalidad. Dentro de los psicofármacos nos encontramos también con los antidepresivos (que se usan para el tratamiento de trastornos del estado de ánimo), los antipsicóticos (para los trastornos psicóticos como la esquizofrenia), los anticonvulsivos (adecuados para los trastornos epilépticos y otros relacionados con crisis y convulsiones).