2025 no cabe en una cifra: Proyecto Hombre presenta su Memoria Anual y hace balance de un año de acompañamiento, prevención e inserción

Autor: Asociación Proyecto Hombre      01/09/2026     

Detrás de cada dato de la Memoria Anual de 2025 de Proyecto Hombre hay personas, familias, profesionales, voluntariado y una red que trabaja para ofrecer respuestas ante las adicciones y generar oportunidades para reconstruir proyectos de vida. Este documento recoge el impacto de todo ese trabajo y los principales avances de la organización durante el año.

En 2025, Proyecto Hombre atendió en programas de tratamiento a 19.463 personas y también a 17.588 familiares. Estas cifras reflejan una realidad que va más allá del tratamiento de una adicción: cuando una persona inicia un proceso de recuperación, su entorno también puede necesitar apoyo y acompañamiento.

La respuesta de Proyecto Hombre comienza también antes de que aparezca una adicción. Durante 2025, 150.791 personas participaron en programas e intervenciones de prevención, desarrollados en diferentes ámbitos. El trabajo preventivo alcanza espacios educativos, familiares, comunitarios y laborales, con el objetivo de fortalecer factores de protección y ofrecer herramientas ante los riesgos relacionados con las adicciones.

La recuperación, además, no termina con el tratamiento. 5.788 personas participaron en programas de inserción formativo-laboral, orientados a favorecer la autonomía y la construcción de nuevas oportunidades. Recuperarse también puede significar volver a estudiar, acceder a un empleo, recuperar relaciones y confianza y volver a proyectar un futuro.

Una respuesta que se construye en comunidad

Detrás de esta actividad existe una amplia comunidad. En 2025, 1.344 profesionales y 1.979 personas voluntarias formaron parte de Proyecto Hombre. Su trabajo permite combinar acompañamiento, experiencia, conocimiento y cercanía para responder a las necesidades de las personas.

La organización cuenta con 28 Centros Proyecto Hombre y desarrolla programas en 42 centros penitenciarios, ampliando su capacidad de intervención en distintos contextos.

Junto al trabajo asistencial y preventivo, 2025 fue también un año de apuesta por la formación, el conocimiento y la innovación. Se realizaron 102 acciones formativas, con la participación de 2.961 personas y la oferta formativa creció más de un 73 % respecto a 2024. También se impulsaron nuevas herramientas de evaluación y proyectos de transformación digital como OMEGA NEXT, orientados a mejorar los sistemas de intervención y evaluación y a favorecer una toma de decisiones basada en datos.

Este trabajo se extiende también al ámbito de la incidencia social. Proyecto Hombre reforzó durante 2025 su presencia en espacios nacionales e internacionales y contribuyó al debate público sobre los desafíos actuales de las adicciones. Entre los hitos del año destaca el trabajo desarrollado en torno a la Declaración de Oviedo, que contribuyó a reforzar el papel de la prevención en la agenda internacional sobre drogas.

Los retos que tenemos por delante

El contexto de las adicciones cambia constantemente, por ello, es importante identificar los retos que están por venir y que exigirán respuestas distintas e innovadoras.

Uno de los principales retos es la relación entre adicciones y salud mental, una realidad cada vez más presente en las personas atendidas y que requiere una mirada integral. Es necesario reforzar la prevención a lo largo de todas las etapas de la vida.

Otro desafío es el consumo de alcohol entre personas menores de edad y jóvenes, que obliga a seguir cuestionando la normalización social del consumo y a fortalecer las estrategias de prevención y protección.

A estos retos se suma la necesidad de mantener la inversión social y la capacidad de respuesta de las organizaciones que trabajan en este ámbito, así como seguir generando conocimiento, innovando y fortaleciendo la coordinación entre diferentes agentes.

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