Eres Familiar
¿Te preocupa alguien cercano?
Si has notado cambios en el comportamiento, las rutinas o la forma de relacionarse de un hijo/a o familiar, es normal tener dudas. A veces cuesta saber si hay que intervenir, cómo hablar del tema o cuándo pedir ayuda.
En Proyecto Hombre acompañamos a familias que necesitan orientación ante situaciones relacionadas con el consumo de alcohol, cannabis u otras sustancias, el uso problemático de pantallas, videojuegos, apuestas online u otras conductas de riesgo.
No necesitas tener todas las respuestas. Pedir orientación a tiempo también es una forma de cuidar.
Algunos cambios a los que prestar atención
Cada familia conoce mejor que nadie a su hijo/a o a la persona cercana que le preocupa. Por eso, cuando algo cambia, es normal notarlo: una forma distinta de relacionarse, cambios de ánimo, más aislamiento, pérdida de interés por actividades habituales, conflictos frecuentes, bajada del rendimiento académico o laboral, consumo de sustancias o un uso problemático de pantallas, videojuegos, apuestas online o redes sociales.
Una señal aislada no siempre indica un problema de adicción, pero si observas varios cambios mantenidos en el tiempo, puede ser un buen momento para pedir orientación.

Cómo acompañar mejor
Si sientes que es momento de hacer algo, el primer paso puede ser hablarlo. No hace falta tener todas las respuestas ni encontrar la frase perfecta.
- Busca un momento tranquilo y expresa tu preocupación desde el cuidado, no desde la acusación. Escuchar, preguntar y mantener la calma puede ayudar más que intentar resolverlo todo en una sola conversación.
- También es importante observar cómo evoluciona la situación, poner límites claros y coherentes si es necesario, y apoyarte en otra persona adulta de confianza.
- Si no sabes cómo actuar, pedir orientación profesional puede ayudarte a ordenar lo que está pasando y decidir los siguientes pasos.
- Sabemos que es complejo, pero es importante evitar etiquetar, culpabilizar o reducirlo todo a una cuestión de “falta de voluntad”. Tampoco ayuda minimizar el problema, esperar a que desaparezca solo o afrontarlo desde el enfado o la culpa.
Pedir ayuda no significa fallar como familia. Significa buscar apoyo para acompañar mejor.
¿Cuándo pedir orientación?
No siempre hay una señal exacta que indique cuándo pedir ayuda. Cada familia conoce su historia, sus tiempos y a la persona que le preocupa. A veces basta con sentir que algo no va bien, que la situación empieza a repetirse o que ya no sabes cómo acompañar.
Puedes contactar con Proyecto Hombre si tienes dudas, si necesitas hablar con alguien o si la situación está afectando a la convivencia, los estudios, el trabajo, la salud emocional o las relaciones familiares.
No hace falta esperar a que el problema sea grave. Dejar a un lado los miedos, la culpa o los prejuicios puede ser el primer paso para entender qué está ocurriendo y decidir qué hacer.
Pedir orientación no te compromete a nada. Es una forma de cuidarte y de cuidar mejor a la persona que te preocupa.
Apoyo para familias
La familia tiene un papel fundamental en la prevención, la detección y el acompañamiento. Por eso, Proyecto Hombre cuenta con diferentes recursos de apoyo para familiares. Espacios pensados para resolver dudas, compartir lo que está ocurriendo y adquirir herramientas que ayuden a acompañar mejor, sin sentirse solo/a en el proceso.
En muchos Centros se ofrecen programas específicos para familias, tanto para proporcionar información como para realizar apoyo terapéutico con ellas. Conócelos:
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¿Necesitas ayuda? En Proyecto Hombre te acompañamos para que sepas qué hacer si tu hijo, hija u otro familiar tiene un comportamiento de riesgo.