Sobre el alcohol, mejor saber: datos, mitos y consecuencias de su consumo

Con motivo del Día Mundial Sin Alcohol, Proyecto Hombre pone el foco en una sustancia ampliamente normalizada socialmente que continúa teniendo un importante peso entre las personas que solicitan tratamiento por problemas de adicción.
El alcohol forma parte de numerosos contextos sociales y cotidianos. Su carácter legal y su amplia aceptación pueden contribuir a reducir la percepción de los riesgos asociados a su consumo. Sin embargo, los datos de Proyecto Hombre muestran una realidad que merece atención.
Según el último Observatorio Proyecto Hombre sobre el perfil de las personas con problemas de adicción en tratamiento, publicado en 2026, el alcohol representa el 36,6% de las sustancias principales que motivan el inicio de tratamiento, solo por detrás de la cocaína.
Los datos muestran además diferencias entre hombres y mujeres. Entre las mujeres que inician tratamiento, el alcohol es la principal sustancia problemática, con un 41%, mientras que entre los hombres representa el 34,2%.
Un inicio temprano y una búsqueda de ayuda que puede tardar años
El Observatorio aporta otro dato relevante desde el punto de vista preventivo: el inicio del consumo problemático de alcohol se sitúa, de media, alrededor de los 16-17 años.
Además, el alcohol es la sustancia en la que se observa un mayor periodo entre el inicio del consumo y la búsqueda de tratamiento: pueden transcurrir cerca de 20 años antes de solicitar ayuda.
Estos datos ponen de relieve la importancia de reforzar la prevención, la detección temprana y el acceso a orientación profesional cuando empiezan a aparecer dificultades relacionadas con el consumo.
Cuando los mitos reducen la percepción del riesgo
Alrededor del alcohol persisten además ideas que pueden contribuir a minimizar sus efectos.
| MITO | REALIDAD |
| ¿Todas las personas reaccionamos igual ante el alcohol? | Una de ellas es pensar que todas las personas reaccionan igual ante la misma cantidad de alcohol. No es así. Factores como el sexo, el peso, la alimentación, el estado de ánimo o la tolerancia influyen en sus efectos, por lo que creer que conocemos nuestros “límites” no permite anticipar con exactitud cómo reaccionará nuestro organismo. |
| ¿Es verdad que combinar alcohol y bebidas energéticas no supone un riesgo? | Otro mito frecuente se relaciona con la combinación de alcohol y bebidas energéticas. Estas bebidas pueden aumentar la sensación subjetiva de alerta, pero no eliminan los efectos depresores del alcohol. Al contrario, pueden enmascararlos y generar una falsa percepción de resistencia que favorezca un mayor consumo o la adopción de conductas de riesgo. |
| ¿Si aguanto bien el alcohol me afecta menos? | La tolerancia implica necesitar cantidades mayores para experimentar efectos similares, porque el organismo se ha habituado a la presencia del alcohol. |
Las consecuencias van más allá del momento del consumo
El alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central y su consumo puede afectar a diferentes ámbitos de la salud. Entre otras consecuencias, puede alterar el funcionamiento del sistema nervioso, afectar al corazón y al sistema circulatorio y provocar alteraciones digestivas, pancreáticas y hepáticas.
Pero las consecuencias no son exclusivamente físicas. La pérdida de control sobre el consumo, los olvidos o la aparición de problemas familiares, sociales y laborales pueden ser también indicadores de que el alcohol está interfiriendo en la vida de una persona. Proyecto Hombre
Información para prevenir y actuar antes
Con motivo del Día Mundial Sin Alcohol, Proyecto Hombre quiere contribuir a generar una mirada más informada sobre esta sustancia. Conocer los datos, cuestionar los mitos e identificar las consecuencias permite aumentar la percepción del riesgo y, sobre todo, actuar antes.
Si el consumo de alcohol está provocando dificultades en tu vida o en la de alguien cercano, no es necesario esperar a que el problema sea grave para pedir orientación.
Proyecto Hombre cuenta con centros y programas de atención en todo el territorio.