Almería
>> Proyecto Hombre Almería
Un poquito de historia… ¿Cómo, cuándo y por qué surgió Proyecto Hombre Amería?
En 1998, una pequeña gran mujer, con una mala salud de hierro, voluntaria de prisiones desde hacía muchos años, y por lo tanto conocedora de la dura realidad de las personas que se quedaban atrapadas en la droga y de sus familias, buscaba ayuda para estas personas. Conoció Proyecto Hombre
y descubrió que eran una familia que acogía y aceptaba a las personas que necesitaban ayuda. Pero además que aplicaban una metodología con un gran índice de resultados.
…Y vio que era bueno, y decidió llevarlo a Almería.
Con su entusiasmo y poder de trasmisión, consiguió contagiar a un gran número de personas en Almería y el sueño se fue convirtiendo en realidad.
Para la elección del nombre pusieron en común varias opciones y entre ellos, estaba la del ALBA “como primera luz del día, el amanecer, es la esperanza, la noche queda atrás, entonces ves esa luz y a esa tienes que cogerte…” Estas son palabras de la propia fundadora Marina Cano.
Marina Cano nació en Serón, cuna de escritores, poetas y músicos, y que ella misma considera que la preparó para todo lo que la vida le iba a deparar. Sintió la necesidad de salir de su casa para poder compartir su gracia, como su padre bien le decía, aferrándose a su fe en Jesús. Una tarde la invitaron, junto a otras personas como colaboradores de caritas, a ir a casa de un reconocido médico digestivo. Carlos Fernández Revuelta, párroco de la Chanca, tras recibir en la parroquia muchas familias que le pedían dinero para alimentarse, tuvo la maravillosa idea de comercializar con las canasta que ellos elaboraban y así poder alimentar a sus hijos. Para que este fuese un comercio legal se organizaron como Asociación Artesanía Gitana Almeriense y gracias a sus relaciones internacionales, crecieron rápidamente. Uno de los canasteros fue operado del corazón y su mujer entró en prisión por tráfico, ella se preocupó por los hijos de estos y quiso contactar con la madre en prisión para evitar que se preocupara por sus niños. Y esta visita se convirtió en una visita de
20 años en los que Marina ha estado ayudando a estas personas presas y sus familias como catequista. En la cárcel conoció a una chica que no se sentía preparada para la puesta en libertad por su adicción, en ese momento se puso manos a la obra en búsqueda de recursos especializados y le recomendaron PH, de aquí la llevaron a Madrid.
A su vuelta Marina reunió a un grupo de personas voluntarias y sacerdotes y de esta manera apareció Asociación Alba-PH. El comienzo era ir de puerta en puerta de políticos y empresarios. Lo primero que se recaudó fue para mandar los primeros 5 terapeutas a formarse a Sevilla.
El proyecto de Proyecto Hombre son las personas, por eso nos gustaría conocer una historia de alguna persona que haya pasado por vuestro centro.
Este es un relato escrito por una madre de usuario de PH Almería. UN BARCO LLAMADO PROYECTO HOMBRE
Un día me di cuenta que mi hijo se ahogaba en un mar oscuro y embravecido.
Como cualquier madre hubiera hecho, me lancé al mar para salvarlo. Me costó trabajo que me diera la mano y poco a poco se animó a nadar conmigo. Pero ninguno de los dos éramos expertos en natación y el mar cada vez estaba más furioso. Nos faltaban las fuerzas y cuando creía que mi trabajo se ahogaba y yo con él, divisé un barco pequeño y como pude lo arrastré hasta él. Con gran esfuerzo, logré subirlo al barco.
¡ya estaba a salvo!, el barco era firme, pero mi hijo no remaba, lo hacía yo sola, con lo cuál dábamos vueltas y vueltas sin avanzar. Se veía la luz de un faro, pero no la torre.
En la solidez del barco mi hijo descansaba y aunque la mar seguía brava, él solo escuchaba el canto de las sirenas, y decidió que podía nadar y alcanzar la orilla. Sabía que debía detenerlo y vi con gran dolor cómo mi hijo se lanzaba de nuevo al mar.
No hay palabras para explicar lo que sentí en esos días, yo seguía en mi barco, viendo como mi hijo braceaba sin rumbo y sin fuerzas.
En algunos momentos, cuando él veía que se ahogaba, levantaba una mano para que yo le ayudara. Mi corazón me decía que tenía que hacerlo, pero la lógica razón me dijo: si ha saltado del barco sólo, que suba también sin tu ayuda. Hice caso a la razón.
Alguien me dijo que era fría, otros que no tenía corazón, – y éstos últimos algo de razón tenían – , porque mi corazón durante toda esa travesía, no estaba conmigo, estuvo en todo momento con mi hijo.
Amparada en el barco rezaba viendo los intentos de mi hijo por subir a él. Por sin lo logró. ¡Que orgullosa me sentí cuando vi que cogía el remo!
Al principio remaba despacio y poco a poco fue cogiendo buen ritmo y yo remaba al par de él, algunas veces aflojaba, entonces yo remaba más duro.
Empezamos a divisar la Torre del faro y eso lo animaba a remar con más fuerzas, parecía que hasta el viento había cambiado y soplaba a nuestro favor. Pero la verdad es que el viendo siempre había sido el mismo, lo que había cambiado era que mi hijo deseaba llegar al Puerto.
Hoy que ya estamos en tierra firme, me siento orgullosa de mi hijo, pero no más que el día que cogió el remo y empezó a remar.
Si mi hijo no hubiera decidido remar conmigo, ésta travesía nunca se hubiera hecho y si el barco hubiera tenido una mínima pérdida de agua tampoco lo hubiéramos logrado.
Mi hijo seguirá navegando por otros mares y con distintos barcos. Yo también tengo que seguir mi rumbo pero lo haré con éste Barco que para mí es el más marinero de todos.
¿Qué programas/líneas de trabajo nos gustaría destacar?
PROGRAMA DE APOYO
Programa para personas con problemas de adicciones y/u otras conductas desadaptativas que no requieren un aislamiento de su estructura social, sino de un tratamiento terapéutico-educativo específico en las distintas áreas que integran su personalidad: comportamental, cognitiva, afectiva y existencial, en un programa de carácter ambulatorio con intervenciones grupales e individuales.
OBJETIVOS
El objetivo principal es alcanzar la autonomía, incidiendo para ello en cambios saludables del estilo de vida, manteniendo y mejorando la integración social y laboral
de la persona usuaria y dotándole de las capacidades y habilidades necesarias para prevenir posibles recaídas.
PERSONAS DESTINATARIAS
Dirigido a personas con una historia breve de consumo, que sin abandonar su actividad profesional y/u académica, desean conseguir la autonomía personal a través de un estilo de vida saludable y un proceso de autoconocimiento. recursos/prevención, Abogada, Médico/a/a, Psiquiatra, Administrativa y personas voluntarias.
PROGRAMA “ORIENTA”
Programa para personas que presentan problemas adictivos o conductas desadaptativas con un nivel alto de desestructuración a nivel personal, familiar, social, laboral o académico.
OBJETIVOS
Los objetivos que se plantean son despertar la conciencia del problema y alejarle del ambiente de riesgo, con el fin de reducir los daños o la rehabilitación integral.
PERSONAS DESTINATARIAS
Personas con un nivel alto de desestructuración en el área personal, familiar, laboral y/o académico, reiteración de recaídas a lo largo del tiempo, abuso y/o adicción a cocaína, heroína alcohol y/o cánnabis, pero también pueden presentar adicciones sin sustancias (ludopatías, sexo, nuevas tecnologías, compras, etc.), patología dual u otras conductas desadaptativas que necesiten tratamiento (depresión, ansiedad, trastornos de la alimentación…).
Presentan fracaso reiterado para mantener sus actividades ocupacionales diarias a medio plazo.
Carecen de una red social ADECUADA.
Presentan conflictos en la relación con la familia y /o pareja. PROGRAMA “JUVE” – PREVENCIÓN SELECTIVA E INDICADA
Programa de Prevención Indicada de carácter ambulatorio, dirigido a jóvenes entre 13 y 21 años que presentan comportamientos desadaptativos derivados del consumo de
sustancias u otras conductas de riesgo (Tic, violencia intrafamiliar, entre otras), con dificultades para desarrollar hábitos y actividades saludables, pudiendo presentar, además, trastorno de salud mental.
OBJETIVOS
El objetivo principal es promover que los y las jóvenes abandonen o disminuyan el consumo de drogas, potenciando las capacidades personales que les permitan
alcanzar un estilo de vida saludable y satisfactorio que pueda sustituir en el mismo grado el uso que realizan de las drogas.
PERSONAS DESTINATARIAS
Se trata de un programa de prevención selectiva/ indicada dirigido a adolescentes en los que se pueden dar alguna de las siguientes características:
• Menores de ambos sexos, adolescentes con edades comprendidas entre 13 y 21 años.
• Menores/adolescentes con problemas de conducta, en situación de riesgo y de conflicto social, con déficits en su proceso de maduración y de crecimiento personal, pudiendo presentar, además, trastorno de salud mental.
• Con consumos de drogas ocasional, habitual o compulsivo. Consumos asociados al tiempo libre y al grupo.
• Familias de los jóvenes que realizan el programa.
PROGRAMA DE ATENCIÓN A FAMILIAS
Programa dirigido a la atención y apoyo de las familias que se convierten en parte fundamental del proceso de cambio de la persona usuaria, convirtiéndose en coterapeutas, mediante la adquisición de herramientas para el acompañamiento de
las personas usuarias. Además de recibir apoyo para su propio proceso, incidiendo en
la reorganización y mejorara del sistema familiar de forma gradual. OBJETIVOS
• Informar sobre el proceso de cambio del familiar afectado
• Ofrecer pautas de actuación para apoyar el proceso de cambio.
• Asumir roles familiares.
• Potenciar patrones de relación que le permitan una convivencia más saludable.
• Favorecer el desarrollo de estas, ayudándoles a descubrir los recursos que poseen, estimulando el cambio en las áreas y comportamientos sobre los que se mantienen las conductas adictivas y/o de riesgo, convirtiéndose en elementos reforzadores.
PERSONAS DESTINATARIAS
Familias de personas que estén realizando alguno de los programas terapéuticos-educativos de Proyecto Hombre o bien tiene algún familiar con algunos de los problemas arriba descritos.
¿Cómo es ‘un día en Proyecto Hombre Almería’?
Lunes y miércoles el equipo de PH comienza a las 8 de la mañana, algunos con gestión técnica y otros con reuniones para poner información en común. A las 10h comienza los grupos terapéuticos del Programa Base dirigido por el terapeuta hasta las 11.30h, actividad diversas para estos usuarios ocmo talleres seminarios intervenciones individualizadas,etc…La última hora está destinada a la atención de familia y preparar actividades organizadas por el voluntariado.
Por la tarde, el equipo del programa Joven recibe a los chicos/as de 13 a 21 años que son perfil de este programa manera individual y/o grupal, hasta las 19.30h donde los familiares de estos jóvenes tienen grupo, también son bienvenidos padres cuyos hijos no están bajo tratamiento en PH.
Martes y jueves de tarde, se comienza a las 13.30h, de la misma manera, con reuniones para compartir la información terapéutica y ponernos al día o gestión técnica. A las 16.30h es momento para los familiares de los adultos que estén o no bajo tratamiento en PH. Martes tienen grupo de autoayuda en los que participan además del terapeuta las personas voluntarias y jueves, a la misma hora, reciben los seminarios 0, que es la formación que reciben trabajadores, voluntarios y familiares de usuarios al comenzar en PH. De las 18.30h a 20h empieza el grupo de Autoayuda del Programa de Apoyo, estos son los usuarios de las fases más avanzadas del Programa. A las 19.30h, dirigido por una terapeuta diferente, es el grupo de autoapoyo de Motivación, estos son los usuarios de la fase inicial del programa. Un día a la semana, cada grupo comienza revisando las Programaciones (estos son horarios en los que se plantean objetivos semanales). En horas sueltas algunos usuarios reciben ayuda de los voluntarios, como apoyo para la planificación de estudio del examen teórico de conducir, ayuda para la realización del CV o técnicas de relajación.
Si pudiéramos resumir o escribir un lema para Proyecto Hombre Almería, ¿cuál sería?
Juanito venía con mucho peso y oscuridad además de con mucho sufrimiento. Tenía un cofre en su interior donde guardaba una historia de dolor. Pensaba que, si lo enterraba muy hondo, se olvidaría de ella, dejaría de existir, así que así lo hizo. Tanto era su empeño en no pensar en esa historia, que se entrenó en no pensar en su interior, en vivir para fuera y en buscar en el exterior distractores que le hicieran estar pendiente de otras cosas, de manera, que llegara un momento que no recordara que había un cofre. Lo que no sabía Juanito es que en el entrenamiento de no pensar y no recordar iba a perder mucho más. Su mente se fue acostumbrando al estado de confusión, pero empezó a pasar, que los distractores debían ser cada vez más potentes para que tuvieran el mismo efecto y sólo en los momentos de máxima confusión y separación de la realidad, lograba tapar la sensación de angustia y vacío que crecía entre las sombras. Con el tiempo, los momentos en blanco eran cada vez más pequeños y la desesperación, angustia y anhelo por entrar en ese estado crecía cada vez más.
El final de esta historia solo tiene dos caminos: La autodestrucción de Juanito, o bucear en su profundidad hasta encontrar el cofre y liberarlo.
Así viven las personas atrapadas en las adicciones. Liberarse de ellas supone liberarse de los cofres llenos de historias dolorosas. Lo irónico y triste es que hay más dolor en la huida, que en parase a mirar de frente lo que nos asusta. Hay que reconocer el valor de las personas que atrapadas en un gran dolor son capaces de mirar de frente al lobo. Mi felicitación por el acto de valentía y mi agradecimiento por todo los que nos enseñan y valores que nos trasmiten.
“No es más fuerte el que nunca se ha caído, sino el que después de caerse vuelve a levantarse”.