AVANCES: Consumo de alcohol y otras drogas en el sector de la construcción

13/12/2019     

“Saber no es suficiente; tenemos que aplicarlo. Tener voluntad no es suficiente; tenemos que implementarla” (Johann W. Goethe. 1749-1832. Poeta, dramaturgo y científico)

El consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral es una preocupación creciente dado el impacto que tienen tanto en la salud de los propios trabajadores como en las empresas (pérdida de productividad, etc.). El sector productivo puede constituirse tanto como factor de riesgo como factor de protección, por lo que es interesante conocer las realidades concretas sobre los consumos y percepciones de riesgo dentro de cada sector productivo.

El pasado año 2018, la Asociación Proyecto Hombre y la Fundación Laboral de la Construcción colaboraron en la realización de un estudio sobre la situación de las adicciones y consumos en el sector de la construcción. El trabajo se publicó recientemente e inaugura una alianza entre ambas instituciones que, sin duda, contribuirá a visibilizar y proponer soluciones a una problemática, que las necesita y las demanda. Dicho informe se estructura en tres partes diferenciadas: en primer lugar, se presenta una contextualización sobre las drogas, una relación de indicadores de consumo de riesgo en el trabajo y de los factores de riesgo y protección asociados al ámbito laboral. El marco normativo y, de manera más concreta, las pruebas de detección, son temas recurrentes de los que hablar con serenidad en el marco integral de una acción holística.

Tras esta contextualización en torno a la problemática y realidad de los consumos en el entorno laboral, en el segundo bloque, se presenta el trabajo de investigación realizado en el sector de la construcción. Dicho estudio ha tenido un diseño descriptivo, transversal y cuantitativo, contando con una muestra participante de 1.547 trabajadores del sector de la construcción, repartidos por todo el territorio nacional. El 84,62% de los participantes son varones, porcentaje representativo de la realidad en el sector, situados en empresas que van de un tamaño de más de 50 trabajadores por cuenta ajena, a trabajadores autónomos. La edad media de los participantes es prácticamente de 40 años y su nivel formativo más común corresponde a estudios primarios y secundarios, contando con estudios universitarios el 13,91% de la muestra.

“El consumo de hipnosedantes es el único en el que las mujeres son las principales consumidoras, llegando a duplicar el porcentaje de los hombres”

Principales datos y conclusiones del estudio

Uno de los datos destacables es el hecho de que el 22,56% de los participantes afirme haber estado alguna vez involucrado en un accidente laboral, lo que motiva y justifica la preocupación de los trabajadores respecto de la siniestralidad laboral.

El análisis estructurado por sustancias ofrece una imagen novedosa y fiable, que se resume del modo siguiente:

  • El consumo de tabaco, no registra diferencias entre sexos, un 35,49% son fumadores. El tabaquismo disminuye entre los universitarios y las categorías profesionales superiores. Hay más fumadores entre el personal soltero o divorciado.
  • Respecto a las bebidas estimulantes, casi 3 de cada 10 hombres (27,26%), dicen haberlas consumido durante el último mes, el doble que entre las mujeres (1 de cada 10). Los solteros presentan mayores tasas de consumo, así como los peones, quienes llegan a triplicar su consumo con respecto a otras categorías profesionales. Prácticamente la mitad (49,13%) las consume en fin de semana o días libres, si bien un 6,66% afirma consumirlas antes o durante el trabajo.
  • El alcohol registra importantes porcentajes de consumo, ya que en torno al 18% de los trabajadores presenta un consumo de riesgo (AUDIT-C>5). Los hombres duplican a las mujeres.

Si bien su consumo es superior entre trabajadores con estudios universitarios, el consumo abusivo resulta superior en trabajadores con ESO o Formación Profesional, así mismo es superior entre oficiales, peones y encargados. Es relevante que los trabajadores que en alguna ocasión han estado implicados en algún accidente laboral, presentan tasas superiores de consumo de alcohol, lo que refuerza la relación entre consumo de alcohol y accidentes laborales.

  • El cannabis presenta importantes tasas de consumo, tanto en el último mes (8,48%), último año (11,58%) o a lo largo de toda la vida (32,14%). Es superior entre el personal soltero, y los que tienen ESO y Formación Profesional, e inferior entre personas casadas y quienes tienen estudios universitarios. Los peones registran mayores tasas de consumo, duplicando al resto de categorías. La estabilidad laboral es menor entre los trabajadores que han consumido cannabis en el último año, o a lo largo de su vida. Al igual que con los consumidores de alcohol, los de cannabis tienen mayor probabilidad de estar implicados en algún accidente.
  • La cocaína ha sido consumida en algún momento a lo largo de la vida por el 13,56% de los participantes, siendo prácticamente el doble en hombres que en mujeres. También en este caso se registran mayores tasas de consumo entre personas solteras y separadas, y en el personal con ESO y Formación Profesional, disminuyendo en casados y personas con estudios universitarios. El consumo de cocaína se concentra en los fines de semana y días libres, siendo residual durante la jornada laboral.
  • En las anfetaminas y otros estimulantes, los hombres duplican en su consumo a las mujeres, si bien los porcentajes son relativamente bajos. Lo solteros registran mayor consumo.
  • El consumo de hipnosedantes es el único en el que las mujeres son las principales consumidoras, llegando a duplicar el porcentaje de los hombres. Su consumo es superior en cargos directivos, y no se recogen diferencias en relación al estado civil, nivel formativo, tamaño de la empresa, o en relación a la siniestralidad laboral.

Prácticamente un 10% del personal, consume hipnosedantes después de la jornada de trabajo. El nivel de estrés percibido es mayor entre aquellos que han consumido hipnosedantes tanto en el último mes como en el último año.

  • Los alucinógenos registran tasas de consumo muy bajas en el mes anterior a la encuesta, pero aumenta hasta en un 8.1% en su consumo durante toda la vida, siendo también superior entre solteros. Es reseñable que el personal que ha consumido alucinógenos alguna vez en su vida, presentan casi el doble de accidentes que quienes no lo han hecho nunca, y también una peor percepción en la relación con los mandos.
  • La heroína es la droga menos consumida por los encuestados, no resultando un consumo significativo.

Además de los datos sobre el consumo de las sustancias señaladas, el estudio aborda la percepción del riesgo por el consumo en el entorno laboral, siendo en general alta y aumentando en el caso del alcohol, con los oficiales y los peones a la cabeza en la percepción de la problemática, tanto en el consumo de alcohol como de otras drogas. También muestra una importante aceptación de diferentes acciones de prevención del consumo en el entorno laboral, destacando especialmente la formación tanto a trabajadores como a mandos medios y directivos.

Otras de las realidades que se destacan en el análisis de los datos aportados por los participantes es que el consumo de alcohol, cannabis, cocaína y anfetaminas es superior en aquellas personas que alguna vez se han visto implicadas en un accidente laboral, lo que sin establecer necesariamente relaciones causales, sí que nos puede señalar una vinculación entre estilos de vida y cuidado de la salud dentro y fuera del trabajo.

Finalmente, en la tercera parte del informe, se presenta una propuesta de intervención desde la empresa, los Planes de Actuación, donde se desarrollan las características y componentes que debieran tener sus fases (análisis, diseño, ejecución y evaluación), y las estrategias de actuación (preventivas, apoyo y asistencia y estabilidad laboral).

“El consumo de drogas tiene un impacto innegable en la accidentalidad laboral, y supone una preocupación creciente en el entorno laboral”

El consumo de drogas tiene un impacto innegable en la accidentalidad laboral, y supone una preocupación creciente en el entorno laboral, especialmente en aquellos sectores laborales en los que por las características del trabajo, hay mayor riesgo de siniestralidad y de que esta sea más dolosa, como es el caso de la construcción. Sin embargo, pocas veces se ha estudiado exhaustivamente la relación con las conductas adictivas entre la población laboral y su incidencia en el incremento de la siniestralidad y en el deterioro del bienestar y nunca en el sector de la construcción.

El abordaje de este tema no admite simplificaciones y aproximarse a él requiere de una mirada científica. En este sentido el primer “Estudio de la situación de las drogodependencias en el sector de la construcción”, se acerca y explora una realidad compleja y multicausal, en la que interactúan variables de todo tipo: relacionadas con el propio trabajador, su familia, estilos de afrontamiento o variables relacionadas con la empresa, el sector o el entorno laboral en general. De este modo se pueden identificar tanto factores de riesgo como factores de protección, frente a la aparición y desarrollo de problemas relacionados con consumos de drogas. Este es el único camino que garantiza el diseño exitoso de planes de prevención en la empresa.

La Asociación Proyecto Hombre cuenta con una herramienta diagnóstica, que permite la valoración y un conocimiento más amplio y profundo de la realidad organizativa de las empresas y su impacto en los factores de riesgo y de protección. El estudio ha posibilitado, elaborar un informe de un sector que tenía pendiente una aproximación científica a una realidad de suma importancia. Esperemos que los datos y conclusiones que en él se recogen, contribuyan a mejorar el sector, y que otros sectores se contagien de esta experiencia y elaboren estudios similares, desde los que intervenir holísticamente, en la prevención y tratamiento de las conductas adictivas en el ámbito laboral. Hablamos de una decisión hacia un cambio cultural que no podemos postergar más tiempo.

Bibliografía

Artículo elaborado por la Comisión de intervención laboral de Proyecto Hombre:

  • Dionisio Contreras Casado
  • Fernando Ribas de Pina Pérez
  • Javier Pérez Cusó
  • Eva Mª Camarero Casado
  • Dolores Espinosa Aunión
  • David García de la Cal
  • Miguel Angel Márquez Gutiérrez
  • Elena Presencio Serrano