Coolmine TC: La apuesta por la calidad laboral
Por: Javier de las Heras. Director de servicios comunitarios y de día de Coolmine, Irlanda.
Coolmine TC es una organización no gubernamental en Irlanda. Centra su trabajo principal en la rehabilitación de alcohol y otras drogas con centros de día y tratamientos residenciales, así como apoya a sus familias. Coolmine nace en 1973 con su primer centro residencial. En la actualidad cuenta con tres proyectos residenciales en dos ciudades y doce centros de día cubriendo tres de las cuatro regiones en Irlanda.
En su nacimiento Coolmine se funda sobre los principios de la modalidad de las Comunidades Terapéuticas, siendo uno de los abordajes de tratamiento residencial a largo plazo para los trastornos por uso de sustancias.
El Centro residencial de Dublin femenino, llamado Ashling House para madres e hijos causó un impacto muy positivo a nivel nacional. Como consecuencia, el departamento de salud del gobierno irlandés autorizo y subvencionó un segundo modelo en el oeste del país en la ciudad de Limerick. El crecimiento de Coolmine se aceleró hace unos años. Debido a la buena reputación de la ONG, el departamento de salud acudió para fusionarse con siete nuevos proyectos. Cuatro centros de día en la ciudad de Cork y tres proyectos rurales incluido en el condado de Kerry.
En los centros de día la metodología es más amplia y se buscan diferentes abordajes para tratar a los usuarios y usuarias. El crecimiento del 150% de empleados nos lleva a un presente de compleja gestión pero ilusionante.
Algunos de los servicios incluidos en Coolmine son: outreach, valoración, derivación a los dispositivos y a otras organizaciones, gestión de casos, tratamiento de adiciones, grupos de apoyo familiar, terapia de orientación y psicoterapia, educación, formación y apoyo al empleo, apoyo a la vivienda y grupos de apoyo de vida.
Situación socio-laboral en Irlanda
Irlanda siempre ha tenido una economía muy saludable. Históricamente fue un país pobre que creció de modo desmesurado en los años noventa, en el periodo conocido como “Los tigres celtas”. Con una fórmula controvertida como tener unos impuestos muy reducidos para las empresas. Esto unido a ser un país angloparlante hace que crezca de forma muy irregular. Creando una brecha social a veces insalvable.
Por un lado, tenemos un sistema de Seguridad Social muy fácil acceso. Protectivo en exceso, hasta el punto de ser una trampa de la que es muy difícil salir. Las ayudas sociales quedan muy cerca del salario mínimo interprofesional y con ellas puedes acceder a servicios básicos de salud. Sin esas ayudas una visita al médico de cabecera podría resultar muy costosa. El gobierno trata de mitigar esta falta de motivación para trabajar mejorando los accesos de salud y sobre todo subiendo el salario mínimo interprofesional.
Fuente: Empleo anual. Departamento de empleo e Instituto de estadística irlandés CIS
Esta falta de motivación es crucial respecto nuestros usuarios, en donde la recuperación ha de ser integral y gradual, en donde el empleo no es el único problema en su proceso de integración social. Otro aspecto que afecta a nuestros usuarios y usuarias es la calidad del empleo.
Fuente: Empleo mensual. Departamento de empleo e Instituto de estadística irlandés CIS
Llegamos al punto donde hay altos índices de empleo con la excepción del pico de la pandemia. Como puede verse en el gráfico. Hay ofertas de trabajo tanto públicas como privadas que no pueden cubrirse. Irlanda sí afronta la crisis del acceso a la vivienda. Como reflejan algunos datos del departamento de estadística irlandés:
En el año 2021, la población que va de los 18 a los 34 años es de 1.05 millones en Irlanda. El 62% viven en casa (unos 650.000). De estos, el 36.5% trabajan a tiempo completo (unos 273.000). El 40% de trabajadores a tiempo completa entre 25 y 34 años viven en casa de sus padres.
Debido a esta crisis de vivienda muchos trabajadores cualificados emigran a otros países, por ejemplo oriente medio, durante unos años para poder acceder a una vivienda.
La falta de empleados ha castigado a todos los sectores, como el sanitario. No hay suficientes personas para cubrir plazas de enfermería, médicos, profesores, policías, empleos no cualificados en hostelería e incluso empleos públicos como psicólogos especializados en adiciones. Se comienza a hablar de la ruptura del contracto social.
La crisis de vivienda ha golpeado fuerte a las personas sin hogar que han visto aumentado su número de unas 7.000 personas en época de la pandemia a más de 11.000 (diciembre de 2022).
Esta doble crisis tanto de empleo como vivienda en los sectores públicos como privados, coincide tambien con una crisis migratoria ya que Irlanda ha acogido unos 70.000 ucranianos hacia finales de 2022.
Ante este panorama navegamos hacia Coolmine con cuatro buenas prácticas
Programa de Reintegración
Cuando los residentes terminan el tratamiento residencial y para facilitar la transición acuden a programa de pauta descendiente (menos intensivo) llamado “Step-down programme”.
La duración varia de ocho a doce semanas dependiendo del plan individual que necesite el usuario/usuaria para reintegrarse en la sociedad. Siguen atendiendo diariamente al centro de día hasta que tiene una estructura segura.
El programa de reintegración en números
Analizando los datos de enero a diciembre de 2022 encontramos un total de 56 pacientes que han pasado por el Programa de Reintegración. De estos, 41 son hombres y 15 mujeres. Un poco más de la mitad, el 54%, necesitaron de apoyo en reasentamiento (vivienda). Todos ellos fueron apoyados en las áreas de empleo, educación y cursos. La única excepción fueron algunas mujeres con hijos a cargo.
Opciones de empleo, un ejemplo de responsabilidad corporativa
Coolmine ha establecido una red de relaciones laborales con las empresas locales. Como ejemplo, una de ellas ha sido la compañía eléctrica CJK.
CJK ha llegado a comprender la complejidad de las adiciones y su recuperación. Actualmente ofrece unas condiciones de trabajo que apoyan a nuestros usuarios y usuarias tanto en su recuperación como en su evolución en el trabajo. Para eso se ha de mantener una conversación abierta con la empresa y los terapeutas referentes. Además, se parte de la base que el trabajador comenzara de aprendiz y a tiempo parcial. Eso sí, remunerado. Tras doce meses, al usuario se le ofrece un contracto de electricista de cuatro años en prácticas. Hasta la fecha, CJK ha contratado a cinco trabajadores a tiempo completo e indefinidos. Uno de los usuarios de Coolmine fue elegido empleado del mes por su dedicación y esfuerzo.
“Obtener un empleo en Irlanda no es un obstáculo para los usuarios y usuarias de Coolmine. Hay trabajo para ellos/as tras el tratamiento. Sin embargo, existen obstáculos que hay que superar y son en los que nos centramos y nos centraremos en los próximos años”
Empresa de Iniciativa Social de Coolmine
La Empresa Social de Coolmine nace en 2021 fundada por Pobal. Pobal es una Agencia semi publica del gobierno de Irlanda que administra los programas de integración laboral.
Coolmine ha contratado un supervisor y dos asociados. Los dos asociados son usuarios y usuarias graduados a través de ayudas de empleo comunitario. La iniciativa ha comenzado a vender productos sostenibles, naturales y veganos. Los productos que producen son velas aromáticas, jabones y mieles. Además, consiguieron vender un anuncio en Tik-tok en 2022 por €1,500 para fomentar los grupos de recuperación de cocaína.
Formación y educación
El Plan de Empleo Comunitario (Community Employment Scheme) de Coolmine ofrece formación y educación para la integración sociolaboral.
Creado en 2008, el Plan de Empleo comunitario ha tenido unos resultados excelentes en términos de asegurar trabajos, en un apoyo continuo a la educación y formación. Se trabaja no solo en formato grupo sino con tutores individuales que apoyan al paciente con problemas de aprendizaje además de planes en tecnologías. Durante el programa, los usuarios y usuarias trabajaran con un orientador laboral contratado por Coolmine, que además presta sus servicios en el equipo de tratamiento de la fase de reintegración y post tratamiento.
Conclusión
El empleo en Irlanda nos es un obstáculo para los usuarios y usuarias de Coolmine. Hay trabajo para ellos tras el tratamiento. Sin embargo, hay unos obstáculos en los que nos centramos y nos centraremos en los próximos años.
Lo primero es asegurarse que la vocación es la adecuada, así como una reintegración paulatina al mercado laboral. Pequeños pasos, pero en firme. La apuesta debe ser por la calidad. Lo segundo es que habiendo empleo también hay una brecha salarial hombre/mujer. Este debate solamente esta comenzando a llegar al público en los últimos años. Hay que añadir que el desempleo es mayor en los jóvenes de menos de 24 años, sin embargo, las posibilidades de volver a estudiar son numerosas en el sistema social irlandés. La crisis en el acceso a la vivienda es un gran escollo a medio plazo. Debemos estar preparados para apoyar a nuestros usuarios y usuarias, con unas expectativas realistas.