DOSSIER: Análisis del informe 2020 del Observatorio Proyecto Hombre

15/11/2021     

Autor: Irene Nuñez

Casi una década.

Ese es el tiempo que desde la Asociación Proyecto Hombre llevamos publicando los informes del Observatorio Estatal sobre el perfil de la persona con problemas de adicción en tratamiento.

Diez informes después podemos asegurar que nos aportan valiosas orientaciones para la mejora continua de nuestros centros y servicios, además de ofrecer información básica y de referencia para las posibles investigaciones que puedan surgir por parte de otros profesionales, entidades e instituciones.

Entender mejor las situaciones de las personas usuarias es clave para poder seguir en nuestro desempeño de adaptar los tratamientos en el marco de nuestro modelo integral de enfoque biopsicosocial. 

Porque la realidad es compleja: no solo existe una multiplicidad de problemáticas, sino que también existe una variedad de personas con problemas de adicción, derivados de la interacción entre diversos factores como pueden ser edad, sexo, educación, empleo, salud mental y psicológica, patrones de consumo, situación sociofamiliar o problemas judiciales.

Al proporcionar un perfil del paciente en distintas áreas de su vida podemos llevar a cabo un diagnóstico comprensivo y facilitar la planificación de la intervención terapéutica más apropiada para cada persona.

Informe 2020

Desde la Asociación Proyecto Hombre presentamos el último informe del Observatorio el pasado mes de junio, coincidiendo con el lanzamiento de nuestra campaña #CombateLoInvisible cuyo objetivo era y es poner el foco “en lo invisible”.

La campaña surgió tras detectar que sociedad ha normalizado e invisibilizado las adicciones, percibiendo de forma muy baja el riesgo que suponen, mientras los datos de consumo siguen en aumento.

Precisamente el informe del Observatorio demuestra, a través de datos obtenidos mediante el validado cuestionario “EuropASI”, que las drogas y las adicciones siguen estando ahí y que debemos combatirlas, apostando por la prevención y la detección precoz.

Una de las principales conclusiones de este informe 2020 es que el número de personas que acuden a Proyecto Hombre para solicitar ayuda e iniciar tratamiento por problemas de adicción a la cocaína sigue en aumento.

La cocaína es la sustancia más consumida para el 40% de las personas atendidas, seguida del alcohol en un 36,1% de los casos.

El alcohol, junto con la cocaína, representan 3 de cada 4 ingresos en nuestros centros.

Esto es aplicable tanto en el caso de mujeres y de hombres; si bien, entre las mujeres el alcohol tiene la mayor prevalencia mientras que entre los hombres corresponde a la cocaína.

Mujer y adicciones

El informe también pone de relevancia que las mujeres con trastornos adictivos presentan factores que incrementan las dificultades del tratamiento.

Es significativo que solo un 15% de las personas en tratamiento en Proyecto Hombre sean mujeres, una cifra que demuestra la invisibilización de este fenómeno.

En este sentido, destacan las diferencias en cuanto a la historia y el entorno sociofamiliar. A título de ejemplo, las mujeres muestran una mayor prevalencia de padres con problemas de alcohol y de hermanos con problemas de droga.

Igualmente, las mujeres también padecen una mayor incidencia de abusos emocionales, físicos y sexuales, sufridos a lo largo de su vida.

También hay una mayor incidencia entre las mujeres siendo ellas las que presentan mayores problemas psicológicos como depresión severa e intentos de suicidio.

“Existe un mayor estigma sobre las mujeres con problemas de adicción y este hecho provoca que les cueste más tiempo solicitar ayuda. Por ello, cuando llegan a tratamiento, suelen hacerlo con un mayor deterioro de salud”, afirma Elena Presencio, directora de la Asociación Proyecto Hombre.

Las mujeres también tienen mayores cargas familiares que los hombres: un 13% de mujeres tienen hijos a cargo frente al 1% de hombres, lo que les dificulta el acceso a tratamiento. 

El informe demuestra y concluye como una de sus principales recomendaciones la necesidad de seguir desarrollando y profundizando en la inclusión de la perspectiva de género en la elaboración de objetivos y desarrollo de programas.

Otras recomendaciones

Otra recomendación que se propone desde el Observatorio es la del desarrollo de actividades de formación y asesoramiento para el empleo con el fin de favorecer la integración laboral de las personas atendidas ya que gran parte de los usuarios siguen presentando una baja cualificación que les dificulta estabilidad y autonomía económica.

En cuanto a los índices de conflictividad podemos destacar que más de la mitad de las personas atendidas han tenido problemas con su pareja y la mitad los han tenido con la madre y/o con el padre.


Por ello, desde el Observatorio recordamos la importancia de seguir trabajando en el entorno sociofamiliar.

Además, se ha detectado que 1 de cada 5 personas atendidas tenían cargos, juicios o causas pendientes por lo que es necesario disponer de un servicio de asesoramiento jurídico y promover la aplicación de medidas alternativas al ingreso y cumplimiento en prisión.

Por otro lado, el hecho de que 1 de cada 3 personas atendidas padezca algún problema crónico de salud física, así como la prevalencia de problemas de salud mental, plantea en la medida que sea posible el establecimiento y potenciación de servicios médicos propios y la coordinación con la red pública de salud mental.

Edad media de inicio de consumo

El informe demuestra que el consumo más temprano se da en el alcohol en cualquier dosis a la edad de 16 años, y en cannabis poco después (16,8).

Entre los 19 y 21 años se inicia el consumo de alucinógenos, inhalantes y cocaína. 

El consumo de alcohol en grandes cantidades, la heroína y otros opiáceos se da entre los 22 y los 25.

Por sexos podemos destacar que, en general, las mujeres comienzan su consumo más tarde que los hombres y de manera especial se centran en el alcohol en grandes cantidades.

¿Y ahora qué?

En los últimos 30 años la prevención se ha establecido como la herramienta científica diseñada para reducir y paliar problemas de adicciones.

Identificar factores de riesgo y a los grupos más vulnerables es el primer paso para la detección temprana de problemas y la intervención precoz.

Asimismo, es necesario realizar un exhaustivo seguimiento de las intervenciones y generar información periódica sobre el perfil de las personas con problemas de adicción.

De esta forma, y a través del informe del Observatorio, podemos contribuir a un mejor conocimiento y adecuación de los programas a las necesidades de las personas atendidas en los centros de Proyecto Hombre de toda España.

Esos son los objetivos principales de estos informes: ver qué podemos seguir haciendo para prevenir el consumo de drogas y otras adicciones y cómo mejorar la calidad de la atención de nuestros usuarios.

Desde Proyecto Hombre seguimos trabajando cada día para dar visibilidad a esta realidad y ofrecer soluciones en materia de prevención, tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias y adicciones.

Porque solo así seremos capaces de crear un futuro con mayor salud y bienestar para todos.

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