Entrevista a Valeria Mosquera, la voluntaria junior de la XIX Escuela de Otoño del Voluntariado
¿Por qué te hiciste voluntario en PH? ¿Qué te motivó?
Las razones por las cuales decidí comprometerme con la labor de Proyecto Hombre, no fueron otras que las de poder ofrecer
un poco de mí a un colectivo que siempre despertó mi interés tanto personal, como a día de hoy profesional.
En lo que a mí respecta, el voluntariado va más allá de ayudar, se trata de un ejercicio bidireccional, en donde ambas
partes reciben mucho más de lo que se pudiesen llegar a imaginar. Las motivaciones principales que me llevan a elegir Proyecto Hombre son su característica y reconocida metodología de trabajo, en la que grandes técnicos/as acompañan a personas y familiares
que un día entran en ruinas, con la esperanza de reconstruir y forjar un futuro.
¿Cuánto tiempo llevas siendo voluntaria?
En lo que a tiempo respecta llevo cuatro meses siendo voluntaria, lo cual no es mucho; pero si nos centramos en el componente
de vinculación que tengo hacia la estructura, puedo asegurar que es, sin duda, una de las experiencia de las que, en poco tiempo, me siento gratamente reconocida y enriquecida tanto por la labor que desempeño, como por los/ las profesionales que me acompañan en la
misma, pues como mencioné en líneas anteriores, este camino no se hace sólo.