ENTREVISTA: Enfermera Saturada: «A través del humor se pueden decir cosas muy serias y también como escudo frente al dolor»

19/08/2021     

Por Carolina Escudero Jiménez

Héctor Castiñeira, más conocido como Enfermera Saturada (@EnfrmraSaturada), se ha convertido en todo un referente tanto en redes sociales como en medios de comunicación. Además, de enfermero es un autor de éxito que, casi siempre en clave de humor, describe escenas cotidianas vividas en los hospitales españoles. Incluso en tiempos de pandemia le han quedado energías y ánimos para escribir “Nosotras, Enfermeras. Historias de unos días que nos cambiaron para siempre”, en el que relata vivencias del personal sanitario durante el último año.

Ser sanitario en tiempos de pandemia

Tu personaje, Enfermera Saturada, comenzó hace casi una década… ¿Este último año ha estado más saturada que nunca?

Pues la verdad es que sí. Esto ha puesto a prueba la saturación de casi todo el mundo en general y, en particular, la del personal sanitario sobre todo los primeros meses. Nos cogió desprevenidos. Yo fui el primero que subestimó la pandemia porque nunca pensé que sería para tanto ni que no duraría tanto, pero esto al final esto te sorprende. En los hospitales hemos tenido que aprender a trabajar de una forma totalmente diferente, reorganizar el sistema sanitario entero de arriba abajo y ahora, echando la vista atrás, creo que, dentro de la improvisación, lo hemos hecho lo mejor que hemos podido. Ha habido errores, desde luego que sí, pero creo que el personal sanitario hemos dejado el listón lo más alto posible.

¿Cómo describirías la experiencia de trabajar como enfermero durante la pandemia?

He conocido todavía más mis límites. Me tocó trabajar en el descarrilamiento del tren en Galicia y en otras situaciones graves, pero ninguna de ellas, ni de lejos, se parecía a esta. Incluso compañeros míos de la UCI, que también trabajaron en Madrid cuando fueron los atentados de Atocha, decían que esto no tenía nada que ver y que era infinitamente peor porque al final era como si cada día hubiese una catástrofe y parecía que no se iba a acabar nunca. Entonces, cuando crees que conoces tus límites, ves que todavía puede llegar a más y puedes dar más.

Creo que, dentro de la improvisación, los sanitarios lo hemos hecho lo mejor que hemos podido

Como sanitario, ¿te has sentido valorado por parte de la sociedad?

Por la sociedad sí porque hubo homenajes espontáneos que nosotros nunca pedimos y en aquel momento nos venían muy bien. Nos veíamos abandonados por la Administración, no teníamos batas, ni mascarillas, que casi teníamos que usarlas durante toda la semana… Pero veíamos el apoyo de la gente desde su casa, simplemente aplaudiéndote a las 8, que era lo único que podían hacer y la verdad es que en ese momento nos dio un subidón y un ánimo de decir “no estamos tan solos en esto”.

¿Es posible hacer humor aún en tiempos de pandemia?

Es complicado porque justo en el momento en el que uno está viviendo el problema y la parte dura es muy difícil hacer humor, pero al final el humor no es otra cosa que tragedia más tiempo. Cuando va pasando el tiempo, ves que hasta de una situación crítica uno puede acabar haciendo humor. Incluso en las peores semanas de la pandemia, recuerdo que en el hospital también procurábamos buscar el humor como vía de escape. Te reías de ti mismo con las pintas que tenías con una bolsa de basura puesta y una mascarilla vieja. Pero siempre he sido partidario de utilizar el humor como forma de denuncia, ya que a través del humor se pueden decir cosas muy serias y también como vía de escape, como ese escudo frente al dolor.

¿Teméis sufrir una pandemia de depresión tras superar la pandemia de Covid-19?

Esa va a ser la siguiente ola. Cuando termine la última ola de Covid, vendrá otra ola, que ya estamos empezando a notar ahora y que todavía notaremos mucho más y que son los problemas mentales. Hay problemas de aumento de suicidios, en los que nadie está incidiendo. No se está cuidando lo suficiente la salud mental de las personas que hemos vivido en primera línea de la pandemia ni tampoco de las personas que lo han vivido en su casa, encerrados y que cuando han podido salir, muchos de ellos han tenido que cerrar su negocio o han visto cómo su ERTE se ha terminado convirtiendo en un ERE y ahora están en la cola del paro. Creo que el enfoque de cuidar la salud mental de todas las personas que hemos sufrido esto de un modo u otro es esencial porque, sin duda alguna, vamos a tener esa ola de problemas de salud mental.

La ansiedad y la depresión también han afectado a los profesionales sanitarios, ¿qué podemos hacer para cuidar a los que nos cuidan?

Los ciudadanos lo único que pueden hacer es cuidarse ellos. Al final, si ellos se cuidan es una forma indirecta de cuidarnos a nosotros. La pandemia todavía no se ha marchado, aunque afortunadamente está más controlada gracias a las vacunas. Así que si los ciudadanos cuidan su salud, al final no terminarán teniendo que acudir al sistema sanitario y es otra forma también de cuidarnos a nosotros. Y por parte de la Administración, es necesario favorecer un poco las políticas de salud pública en el sentido no solo de favorecernos a nosotros laboralmente, sino también de favorecer las condiciones de trabajo para que tengamos menos carga de trabajo, para que podamos dedicar a los pacientes el tiempo que tenemos que dedicarles, y atenderlos presencialmente y no por teléfono.

Cuidar la salud mental es esencial porque, sin duda alguna, vamos a tener esa ola de problemas de salud mental

¿Crees que la Sanidad se valora como se merece?

Creo que los ciudadanos sí nos valoran, al menos las personas que han estado ingresadas y que en algún momento de su vida nos han necesitado. Pero por parte de la Administración no, porque solo ven el aspecto económico de la Sanidad, buscan que sea rentable y eso es algo imposible. La prevención sí es rentable, pero el gasto sanitario está ahí y no se puede buscar un beneficio en el curar y cuidar a una persona.

¿Qué futuro vislumbras para la Sanidad Pública en España?

Recortes, me duele decirlo, pero estoy convencido de que habrá recortes brutales en Sanidad. El problema de esos recortes es que al final terminan influyéndonos a todos de un modo u otro. Ojalá me equivoque y no sea así.

¿Crees que la población se olvidará rápido de la pandemia?

Creo que habrá como dos Españas: por una parte estará la parte de población que la ha sufrido muy de cerca, que incluso ha perdido algún familiar por culpa de la pandemia o que ha estado ingresado en un hospital o lo ha pasado realmente mal y que tardará en olvidarse de esto; y por otro lado, está la gente que afortunadamente no lo ha vivido tan de cerca, no ha perdido ningún familiar o incluso han podido mantener su trabajo y que al final la pandemia ha sido poco más que una anécdota para ellos no y ya es algo olvidado a día de hoy. Estas son esas personas que vemos con conductas irresponsables y que nos llaman amargados a quiénes mantenemos las medidas. Entonces, según en qué lado de la población estés te olvidarás antes o después de la pandemia.

¿Crees que hemos aprendido una lección y estaremos más preparados para futuras pandemias?

Al final de cada pandemia se aprende. De hecho, se dice que la medicina cuando más avanza es en los momentos de guerra porque al final es cuando tienes menos tiempo, menos recursos y tienes que salir adelante como sea. En esta pandemia así ha sido, han salido nuevas técnicas y nuevos procedimientos en medicina que hemos aprendido y nos servirán en las próximas. Pero a nivel de sociedad y a nivel de Administración pues no lo sé. Los políticos siempre suelen pensar en los cuatro años que les toca gobernar y cómo van a gestionarlos, y lo que pase dentro de diez o de veinte años les da bastante igual normalmente.

Alcohol y otras drogas

Desde tu posición de sanitario, ¿cómo crees que se ven hoy las adicciones?

Creo que la gente joven ha perdido el miedo a determinadas adicciones. La heroína la ven como algo como muy del pasado, algo que les contaban sus padres o abuelos y, en realidad, las adicciones siguen existiendo, aunque no sean tan visibles o tratemos de no verlo, pero siguen estando ahí. El alcohol no se ve como un problema de adicción y creo que se ha convertido en algo de uso social, normal y cotidiano y no lo vemos como un problema.

¿Crees que es un tema que importa a la sociedad?

El tema de las adicciones, por desgracia, va un poco por modas. Ahora mismo parece como que no importan tanto las adicciones al alcohol, tabaco y otras drogas, y si se está poniendo mucho más el foco en la adicción al juego. La gente protesta más por porque existan casas de apuestas que porque exista venta libre de alcohol a cualquier hora de la madrugada y a cualquier persona de cualquier edad. Parece que el alcohol no es un problema, pero la sala de apuestas que han abierto en tu barrio sí que lo es, cuando al final lo son las dos cosas.

Parece que el alcohol no es un problema, pero la sala de apuestas que han abierto en tu barrio sí que lo es, cuando al final lo son las dos cosas

Según nuestros datos, se está dando un incremento en la demanda de atenciones por parte de sanitarios con problemas de consumo. ¿Lo has vivido en tu entorno?

La verdad es que eso es algo que cuando lo llegas a percibir en tu entorno es cuando la situación es mala, cuando ya a la persona no le queda otro remedio que pedir ayuda o cuando llega en malas condiciones a trabajar. Algún caso si me he encontrado de un compañero o una compañera que llega en una situación mala a trabajar y entonces es cuando realmente le preguntas qué le pasa y te das cuenta de que lleva meses con ese problema o incluso años y que es ahora cuando tú te das cuenta. Con la pandemia, hemos vivido también situaciones duras, al igual que mucha otra gente, y al final, por desgracia, no todo el mundo pide ayuda profesional y termina refugiándose en otro tipo de sustancias.

A más información, ¿estamos mejor informados?

Como divulgador en medios de comunicación y redes sociales, ¿crees que existe un exceso de información? ¿Estamos mejor informados que antes?

Creo que hoy en día el que no se informa es porque no quiere. Es lo bueno y lo malo de internet, que al final escribe cualquiera y te puedes encontrar información verdadera y todo tipo de información falsa. El problema no es que haya mucha información, sino cómo se cuenta la información. Muchas veces vemos cómo medios de comunicación retuercen un poquito el titular solamente para que tú le des clic para generar tráfico.

¿Qué te animó a desvelar tu anonimato? ¿Te has arrepentido en algún momento?

(Risas) A veces sí que me arrepiento un poco porque cuando era un personaje anónimo me lo pasaba muy bien, escondido detrás de esa careta. Era un poco como Superman, salvando las distancias, pero con esa doble vida de Clark y Superman. Al final salí del anonimato casi porque no me quedaba otra. Muchas veces twitteaba cosas que pasaban en el hospital, después llegaba y me decían: “mira lo que ha puesto Enfermera Saturada, como lo que nos pasó ayer aquí”. Cuando te sigue muy poquita gente, no hay ningún problema, pero cuando te empieza a seguir más tienes que tener muchísimo cuidado con lo que subes para que no te pillen. Al final casi me pesaba más mantener ese anonimato que el disfrutar. En líneas generales, no me arrepiento. Me ha permitido recibir el cariño de los lectores y poder ir a una Feria del Libro a firmar mis libros a gente que se acerca y que te da las gracias por el trabajo que haces en redes o porque le has resuelto una duda de salud. Eso ya compensa el perder un poco de libertad.