Caminando con la sociedad. Historia, raíces y quiénes somos

23/04/2021     

Comisión de Presidentes Históricos:

  • Luis B. Bononato
  • Tomeu Catalá
  • Luis Manuel Flórez
  • Jesús Hernández
  • Isaac Núñez
  • Juan Francisco Orsi
  • Albert Sabatés

Nuestra historia empieza en los años 80. Una historia llena de retos, ilusión, esperanza, compromiso frente a unos años de consumo de heroína, un consumo masivo que se dio en llamar epidemia de la heroína. Todo esto creó una alarma social importante por la inseguridad ciudadana: robos, atracos, tráfico de drogas, la imagen de jóvenes como zombis deambulando por las calles, pinchándose en los portales y parques. Las familias, espantadas, angustiadas, sin saber qué hacer. Las drogas junto con el terrorismo y el paro eran una de las principales preocupaciones de la sociedad.

El protagonismo en estos momentos lo asumieron las familias afectadas que formaron grupos y  asociaciones para buscar soluciones.  Muchas parroquias y centros cívicos eran puntos de encuentro para estas madres y padres. La Administración todavía no había reaccionado creando estructuras o centros de atención. Lo único que existía era la actuación de algunos psiquiatras que atiborraban de pastillas, y las granjas, lugares de aislamiento y trabajo sin más. El Patriarca y la Iglesia Evangélica, estaban ayudando a través de esas “granjas”: lo hacían desde una cierta fobia a los médicos (el Patriarca) y desde la fe en que Jesús te salva (Iglesia Evangélica). Proyecto Hombre nace con una vocación totalmente distinta y con la experiencia de lo que suponían las comunidades terapéuticas ya experimentadas en EEUU, a través de la vida en común y la autoayuda.

Nosotros unimos lo educativo con lo terapéutico e incorporamos a las familias.

Es con este panorama, realmente dramático, que en España entre otros protagonistas, algunas congregaciones religiosas, comunidades de base y las Cáritas se mueven para buscar respuestas y soluciones. La Iglesia Católica, en principio, tuvo mucho que ver en la implantación de Proyecto Hombre dando su apoyo no sólo con personas, también con inmuebles o dinero. Posteriormente, la sociedad civil y, en muchos casos, las administraciones estatal, autonómica y municipal hicieron posible con su apoyo la realización de Proyecto Hombre.

Es en Italia donde un sacerdote, Mario Picchi, después de un camino de búsqueda a través de relaciones internacionales en los congresos mundiales sobre drogas, y con la ayuda de las Comunidades Terapéuticas del Daytop de Nueva York, estructura un programa de atención a drogodependientes. En España tuvimos información de su buen funcionamiento y, de manera especial, de la existencia de una escuela de formación para terapeutas. La Escuela fue de vital importancia ya que nos permitía conocer y aprender a afrontar un problema socio-sanitario, para nosotros nuevo.

En el año 1983 empiezan nuestros contactos con ellos llegando a un acuerdo de colaboración para formar, iniciar y desarrollar el Progetto Uomo en España. Fueron importantes las ideas que nos guiaron desde el comienzo y que han iluminado todo nuestro camino: “el problema no son las drogas, es la persona”. Las drogas son como un síntoma de que algo no funciona en la persona y en la sociedad. La solución no es aislar y separar a la persona de la sociedad, sino a través de un proceso terapéutico-educativo ayudarla a madurar, crecer y reintegrarse en la familia y en la sociedad. La persona es la protagonista de su recuperación: “tú tienes un problema, lo puedes solucionar, pero necesitas ayuda”.  Esto que se dice pronto era muy innovador en aquellos años, así como incorporar a las familias en los procesos.

Después de un año de preparación, el 20 de agosto de 1984, Proyecto Hombre Madrid inicia la fase de acogida y, al mismo tiempo, se van abriendo otros centros de Proyecto Hombre en diferentes lugares de España. El 15 de febrero de 1986, los programas de Madrid, San Sebastián y el Progetto Uomo de Roma declaran su voluntad de fundar una federación de Proyecto Hombre del Estado Español. Dado que la federación no tiene reconocimiento jurídico estatal, vivimos unos años de incertidumbre funcionando como cabeza jurídica el Centro de Proyecto Hombre de Madrid, de cara a las administraciones públicas. Será el 7 de julio de 1989 cuando tenga lugar el nacimiento jurídico de la Asociación Proyecto Hombre, con registro en el Ministerio del Interior el 25 de septiembre de 1989. El 17 de noviembre del mismo año celebramos la primera asamblea nacional.

Los fines de la Asociación, entre otros, son:

  • Colaborar con los Centros: apertura, recaudación de fondos, formación.
  • Promover la relación entre los Centros, hacer de mediador con la Administración central, mantener el estilo y los principios de Proyecto Hombre
  • La Asociación también jugó un papel muy importante como lugar de encuentro y autoayuda para todos nosotros. Crecimos juntos, compartiendo miedos, inseguridades, ilusiones, abriendo nuevos campos. Se fueron creando unos lazos afectivos entre nosotros muy fuertes que perduran a día de hoy.  Somos una ONG, no una empresa de servicios, pues las propias dinámicas internas de nuestro funcionamiento no lo permitirían.

La Asociación ha vivido un desarrollo importante teniendo en cuenta siempre el criterio fundamental de servicio a los diferentes Centros. Por ello, han nacido múltiples iniciativas para mejorar este servicio y ser visibles y útiles a la sociedad.

La Asamblea de Directores/as es el organismo de la toma de decisiones que reúne a todos los directores/as presidentes/as. El órgano de gobierno es la Comisión Permanente, con un presidente, 4 o 5 vocales y la Dirección General. Con el tiempo, por la fuerte implantación a nivel nacional y para dar más facilidad de reunión y por la cercanía a los problemas, nos dividimos en 4 zonas geográficas.

Una de las tareas fundamentales de la Asociación ha sido la formación de técnicos/as en Tratamiento y Prevención a través de la Escuela de Formación, cuyo curso ya es un máster, en colaboración con la Universidad de Oviedo.

La Revista PROYECTO, como instrumento de reflexión y divulgación.

Las Comisiones de Trabajo: médico-sanitaria, jurídica, de formación, de evaluación y prevención escolar y familiar, prevención laboral, etc., como campo de reflexión y desarrollo de los diferentes programas.

El Comité Drogas No, para los partidos de fútbol, que permitió transmitir nuestros mensajes a la sociedad y recaudar fondos. Nos situó en el mapa de España y nos dio una muy buena imagen.

A través de la participación internacional tenemos nuestra presencia en las organizaciones más importantes: Naciones Unidas, como miembros consultivos de la ONU, Federación Mundial de las Comunidades Terapéuticas, etc.

¿Por qué hemos creado una ONG?

No hemos querido estar como espectadores viendo pasar los problemas de la sociedad y de las personas. Hemos querido ser parte activa de la solución,  por eso nos hemos puesto a caminar al lado de las personas y de sus problemas para:

  • entenderlos
  • identificarlos
  • intentar averiguar las causas
  • proponer soluciones ayudando a las personas a resolver sus problemas

Como le gustaba definir a D. Mario Picchi, somos una ONG en el ámbito de lo privado social no lucrativo, dispuesta a llegar donde lo público no puede, capaces de denunciar cuando lo público no quiere, pero siempre dispuestos a colaborar.

Somos una ONG

  • Aconfesional
  • Apartidista
  • Trasparente en su organización económica
  • Que promueve la participación social a través del voluntariado
  • Evita la burocratización
  • Tiene agilidad y capacidad de adaptación en el ámbito terapéutico, preventivo y de incorporación social
  • Trabajamos con profesionales empáticos y solidarios que, partiendo del espíritu del voluntariado, acompañan a las personas: (usuarios/as y familias) en los procesos de prevención, rehabilitación e incorporación social.

Nuestra economía:

  • Se alimenta a través de socios y donativos
  • Aportaciones de las personas atendidas
  • Contratos, convenios y subvenciones con la Administración Pública
  • Eventos benéficos

Voluntariado

Nos inspiramos en los valores del voluntariado: somos voluntarios. El voluntario no es una mano de obra barata, es una persona que quiere compartir su tiempo, conocimientos, experiencias. Además es un modelo de vida donde no prima el interés económico. La participación del voluntariado ha sido importante en el desarrollo del área educativa: formación, ocio y tiempo libre y fomento de la cultura. Ha sido un apoyo importante cuando la familia no puede, no existe o no quiere colaborar.

También los profesionales que trabajan en Proyecto Hombre se inspiran en los valores del voluntariado. Además de sus conocimientos y su experiencia, tienen la capacidad de empatizar, de “caminar con”, compartir y  animar a las personas en sus procesos de prevención,  rehabilitación e incorporación social.

La familia

Las familias fueron las grandes sufridoras del fenómeno de las drogas y uno de los protagonistas en Proyecto Hombre. No sólo para acompañar a los hijos, sino también para aprender a superar la crisis, volver a comunicarse, reconstruir un hogar como lugar donde es posible vivir, entenderse, ayudarse…

Los padres se sentían culpables, fracasados en su proyecto educativo… Los encuentros, los seminarios con mucha información, pero especialmente los grupos de autoayuda fueron un instrumento muy valioso para superar estos sentimientos y recuperar la objetividad y la serenidad. Y lo siguen siendo hoy para tantas familias con hijos adolescentes.

¿Qué entendemos por apoyo familiar? 

Este apoyo debe ser siempre un acompañamiento, pero nunca significará suplencia o proteccionismo. El paternalismo y el proteccionismo no ayudan a crecer y madurar como persona. Una relación desde la exigencia firme y el afecto es la que otorgará valor a lo conseguido. Es importante que una familia con un problema de drogas sepa pararse a pensar, y dejarse ayudar.

Una tarea importante la desarrollaron los padres y madres que estando sus problemas en vías de solución o habiéndolos solucionado, acogían a las familias recién llegadas aportándoles un valioso testimonio y devolviéndoles la esperanza. En esta tarea de acogida han desarrollado una labor encomiable las madres y padres que atendían al teléfono las llamadas de otros padres y madres buscando una primera respuesta acogedora  a su problema.

En muchos casos, gracias a la solidaridad de estas familias, se crearon asociaciones que fueron un apoyo entre ellas y para los mismos Centros de Proyecto Hombre.

VIH/SIDA

Al poco tiempo de iniciar el programa terapéutico se nos presentó un problema importante de salud: el VIH. En primer lugar tuvimos que aprender qué era, las consecuencias en el ámbito personal y comunitario. Nuestros sanitarios desarrollaron una labor fundamental para informar y hacer un seguimiento exhaustivo de los afectados. Junto con la información a los afectados, familias y equipo terapéutico. Al comienzo hacíamos grupos de autoayuda para portadores de VIH que ayudaron mucho a rebajar el nivel de ansiedad, aceptar su situación personal y mejorar su cuidado y la relación con los demás.

Desarrollo terapéutico de Proyecto Hombre

Los primeros años, el programa terapéutico era monolítico con sus tres fases: Acogida,  Comunidad Terapéutica  y Reinserción. Todos hacían el mismo recorrido: la problemática era muy parecida en todos. Con el pasar de los años, nos dimos cuenta de que los perfiles de los consumidores iban cambiando por el tipo de drogas consumido, pero especialmente por su realidad o entorno social: personas con trabajo, con una aceptable relación familiar y un entorno social no muy deteriorado. Era importante prestar atención a la realidad social, al cambio de los estilos de consumo, de los tipos de drogas consumidos, etc., que nos hizo desarrollar programas más apropiados a estos perfiles.

Hemos pasado de decir: “Sé lo que tú necesitas”, a formular la pregunta “¿qué necesitas tú”?

Prestando atención a la realidad desarrollamos muchas respuestas o programas: comenzamos con el programa base o tradicional. A lo largo de estos años, los diferentes Centros a veces llamábamos de distinta manera a los mismos programas residenciales o ambulatorios. De todas formas el hecho era claro: desde la filosofía de Proyecto Hombre hemos intentado dar respuesta y seguiremos haciéndolo a los nuevos perfiles y nuevas realidades.

  • Programa de apoyo
  • Programa diurno
  • Programa de tarde
  • Programa para adolescentes
  • Programas de atención intrapenitenciaria
  • Comunidad terapéutica intrapenitenciaria
  • Programas de atención penitenciaria ambulatorios
  • Formación para la reinserción  y reincorporación laboral
  • Programa de recaídas
  • Programa de Metadona
  • Programas de Prevención escolar, familiar y comunitaria. Programa de Intervención laboral evaluados y contrastados en su eficacia
  • Programas para dependencia sin sustancias

Es importante darnos cuenta que a lo largo de estos 30 años mucho ha sido el trabajo. Creo que el éxito es debido a la capacidad de compartir, ser abiertos a todas las personas y estar disponibles, con vocación de servicio. Hemos sido y somos, una fuente de esperanza para muchas personas y esto es lo más grande que nos ha pasado. Sigamos escuchando y… CAMINANDO CON LA SOCIEDAD.