Intervención con Perspectiva de Género en la Comunidad Terapéutica de Proyecto Hombre Alicante: Un Abordaje Específico para Mujeres con Problemas de Drogodependencia - Proyecto Hombre

Intervención con Perspectiva de Género en la Comunidad Terapéutica de Proyecto Hombre Alicante: Un Abordaje Específico para Mujeres con Problemas de Drogodependencia

Autor: Asociación Proyecto Hombre 05/06/2025     

Autoría: Carla Escuder Juan Psicóloga I Terapeuta de la Comunidad Terapéutica Proyecto Hombre Alicante Nº Colegiada: CV16591

En el marco del trabajo con personas con problemas de drogodependencia, se ha identificado la necesidad de adaptar la intervención desde una perspectiva de género. Esta adaptación se fundamenta en las diferencias específicas que existen entre hombres y mujeres en cuanto a las motivaciones para consumir, las consecuencias del consumo y los patrones de conducta que afectan sus esferas personales, familiares, sociales y de salud.

La intervención específica con mujeres no sólo reconoce estas diferencias, sino que permite diseñar respuestas más eficaces y ajustadas, contribuyendo de forma significativa al proceso de recuperación e integración social de las mujeres usuarias.

Objetivo general de las mujeres usuarias

El objetivo general de este programa es ofrecer una respuesta más adaptada al proceso de cambio integral en mujeres con problemas de drogodependencia desde una mirada de género como eje transversal en la intervención.

Perfil e intervención específica para las mujeres usuarias

Dentro del programa de intervención coexisten dos líneas de intervención, en función de la presencia-ausencia de diagnóstico dualcomórbida al trastorno adictivo. En el caso de las mujeres, se observa que gran parte de los casos que acuden al programa tienen diagnosticado al menos uno de los siguientes trastornos:

  • Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).
  • Trastorno de Estrés Postraumático.
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada.
  • Trastorno por Depresión.
  • Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA).
  • Trastorno Histriónico de la Personalidad.

Asimismo, se tendrá en cuenta los siguientes criterios de inclusión en las mujeres:

  • Vivencia de violencia de género (emocional, física, económica, sexual, física y psicológica).
  • Elevada vulnerabilidad social, familiar, económica y personal que requiere de un recurso residencial alternativo.
  • Historias de vida que les generan sintomatología de estrés postraumático, unido al estigma de “mujer drogodependiente” con implicaciones emocionales y sociales diferentes a los hombres.
  • Vivencias de prostitución y entorno marginal.
  • Hijos/as menores en situación de desamparo o en guarda custodia por familia extensa que imposibilita la convivencia en el mismo núcleo familiar.
  • Medidas integrales de protección por malos tratos cuya situación les impide residir en la vivienda habitual.
  • Marcada inestabilidad emocional.
  • Problemas asociados a la adicción que dificultan un pronostico favorable como la presencia de TCA, TLP principalmente.

Metodología de Intervención en mujeres

La intervención se diferencia en dos niveles, un primer nivel en el que se trabaja el área cognitivo-conductual, y un segundo nivel donde se trabaja la esfera emocional.

Primer Nivel: Área Cognitivo- Conductual

Los objetivos específicos para las mujeres que se encuentran en un primer nivel tratan de:

  • Reducir aquellos comportamientos de riesgo, tales como, gestos autolíticos, desórdenes alimentarios, y entre otros, abuso de medicación, con el fin de manejar su autocontrol y estabilidad emocional.
  • Generar conciencia de enfermedad mental para conocer e identificar la sintomatología asociada a su patología.
  • Adquirir herramientas terapéuticas para manejar crisis emocionales.
  • Individualizar en aquellas necesidades específicas con el fin de establecer objetivos educativo- terapéuticos.
  • Promocionar competencias parentales y abordar el sentimiento de culpa para mejorar la relación filio-parental.

Segundo Nivel: Área Emocional

Los objetivos específicos para mujeres incluyen:

  • Fomentar la gestión emocional como eje de la intervención con el fin de identificar y adquirir herramientas para manejar sus emociones.
  • Abordar vivencias traumáticas de su trayectoria vital e impacto con el finde conocer y explicar su patrón de conducta a lo largo de los años.
  • Prevenir gestos autolíticos y fomentar la autoaceptación para buscar alternativas más saludables a la hora de gestionar su mundo emocional.
  • Desarrollar conciencia sobre las relaciones afectivas dependientes con el fin de realizar introspección y establecer objetivos en búsqueda de su autonomía personal.
  • Asegurar la continuidad del tratamiento tras la salida de la C.T. para reinsertarse en la sociedad desde el ámbito socio-laboral.

Organización Espacial y de Actividades para las mujeres

La implementación del programa contempla una división física entre hombres y mujeres para minimizar espacios compartidos. Las mujeres se ubican en la planta superior de la comunidad (con capacidad para 20 plazas) y disponen de espacios propios para comer y realizar sus actividades terapéuticas y educativas. El uso de áreas comunes se organiza por turnos para garantizar la separación.

Horarios y actividades específicas para mujeres

El cronograma semanal incluye actividades orientadas al desarrollo emocional, cognitivo y físico de las mujeres usuarias diferenciadas en dos áreas:

Desde el área terapéutica se realizan talleres y grupos específicos para mujeres con el fin de trabajar los roles parentales, dependencia emocional, gestión emocional a través de dinámicas vivenciales, mindfulness, autocuidado con ejercicios sobre emociones, estilo de vida saludable, límites y autoestima.

Desde el área educativa las mujeres realizan talleres de cohesión, musicoterapia, risoterapia, relajación, danza y expresión corporal.

Estos espacios permiten un abordaje integral y sensible al contexto vital y emocional de cada mujer.

Primeros Resultados y Valoraciones de las mujeres usuarias

En los inicios, la respuesta de las mujeres ante la reubicación y el cambio fue de rechazo, principalmente por la percepción de desigualdad en el espacio físico asignado. Sin embargo, con el tiempo, comenzaron a reconocer beneficios significativos del nuevo modelo de intervención:

“Me siento más libre a la hora de hablar.”

“Creo que tenemos más intimidad entre nosotras.”

“Prefiero solo mujeres, me siento más segura.”

“Nos centramos mejor en el proyecto.”

“Estamos más abiertas a lo que sentimos.”

“Menos posibilidad de posibles parejas.”

Estas verbalizaciones muestran un cambio positivo en la percepción del entorno terapéutico, mayor apertura emocional y sensación de seguridad, lo que refuerza la pertinencia de la intervención diferenciada.

Conclusión del programa específico en mujeres

La intervención con perspectiva de género constituye un avance significativo en la atención a mujeres con problemas de drogodependencia. Reconocer y responder a sus necesidades específicas no sólo mejora la eficacia del tratamiento, sino que también promueve su dignidad, autonomía y bienestar emocional. La implementación de este programa demuestra que la equidad de género no es meramente un derecho, sino, además, una estrategia efectiva de transformación terapéutica.

Revista Proyecto 114 [Mayo 2024]

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