No es moda, es actitud
Por Manuel Muiños Amoedo, Presidente de la revista Proyecto
No me cabe la menor duda y leyendo este número de PROYECTO es imposible no tenerlo claro.
El voluntariado no es cuestión de moda, ni de imagen ni de postureo.
Ni de salir en la foto, sino más bien de actitud y compromiso ante la vida y ante los demás. Hoy más que nunca nuestra realidad y nuestras realidades reclaman una respuesta activa y un compromiso solidario. Son muchos los ámbitos en los
que es necesario darse y darlo todo, desde el corazón y con el corazón.
La historia del voluntariado en Proyecto Hombre es una realidad constante desde los inicios de la entidad, perdura en el tiempo y es uno de los pilares fundamentales para quienes de una u otra manera conformamos esta gran familia. La honda huella del voluntariado ha sido y es un testimonio vivo de compromiso y esperanza. El voluntariado ha de ser y es el oxígeno, el motor, el aliento, … en toda entidad solidaria.
Perder la dinámica del voluntariado sería perder el norte y, desgraciadamente, vivimos momentos en los que muchos, apelando a la justificación de puestos de trabajo, pretenden eliminar la figura del voluntario o voluntaria que de forma altruista y generosa se vuelven portadores de presente y de futuro, de ilusión y de vida.
El voluntariado es pieza clave del engranaje, un eslabón sin el que la cadena solidaria de las entidades sociales pasarían a ser empresas de servicios sociales de bajo coste. No podemos caer en la tentación de estar tan pendientes de las formas, de los métodos, de los protocolos, … y olvidarnos de la esencia, el sentido, el espíritu, la vocación, … que implica ser voluntarios. Hemos de cuidar de manera especial y acompañar en el día a día a todos y cada uno de nuestros voluntarios y voluntarias, siendo conscientes de la riqueza que suponen, poniendo en valor la importancia de su gran labor.