El servicio de salud mental y Proyecto Hombre, “trabajamos de forma coordinada en la derivación de pacientes, en su atención durante el ingreso y el proceso de continuidad al tratamiento”
Autoría: Entrevista realizada por Asociación Proyecto Hombre. Foto: Noticias de Navarra (www.noticiasdenavarra.com)
Sara Chivite Lasheras, Gerente de Salud Mental del Servicio Navarro de Salud, comenta a la Revista Proyecto como se trabaja la salud mental y las adicciones desde la coordinación con Proyecto Hombre Navarra.
P: ¿Cómo se organiza el Servicio Navarro de Salud para la atención de la demanda en Salud Mental en sus diferentes niveles?
R: La Red de Salud Mental de Navarra es una red integral de servicios públicos de carácter multidisciplinar dependiente del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, cuya misión es promover la salud mental, prevenir los trastornos mentales y la discapacidad asociada, así como prestar asistencia sanitaria especializada de calidad en salud mental a la población de Navarra. Asimismo, contribuye a la docencia pregrado y postgrado, a la formación continuada y a la investigación en el área de su especialidad.
La atención a los trastornos adictivos está integrada en la Red de Salud Mental
Los recursos de la Red de Salud Mental de Navarra están organizados en torno a tres niveles que responden a diferentes niveles de necesidad de los y las usuarias; el acceso es a través de AP, de medicina de familia o pediatría en el caso de población infanto-juvenil.
Área de servicios comunitarios y centros de salud mental: Los recursos comunitarios constituyen el primer nivel asistencial de la Red de Salud Mental de Navarra, siendo el eje vertebrador de la asistencia a las personas con trastornos mentales. Están constituidos por equipos multidisciplinares formados por profesionales de psiquiatría, psicología clínica, enfermería (algunas con especialidad de salud mental), trabajo social y administración.
Son centros asistenciales, especialistas en trastornos mentales, que ofrecen servicios sanitarios en régimen ambulatorio. Delimitan su nivel de atención en relación con Atención Primaria y al resto de dispositivos de Salud Mental de un nivel de especialización superior, potenciando la continuidad asistencial en el proceso de recuperación de la persona.
Hay 10 Centros de Salud Mental de Navarra que atienden a población adulta (mayor de 16 años) y 3 Centros de Salud Mental para población IJ, distribuidos en las tres áreas de salud de Navarra. Entre los recursos comunitarios, se incluye un equipo de atención a pacientes con Primeros episodios psicóticos (PEP), así como el Programa Comunitario Asertivo (ETAC). Un equipo de SM específico atiende a la población con problemas de SM en el Centro penitenciario.
Área de servicios intermedios/ Hospitales de día: Es una hospitalización a tiempo parcial, orientada a personas con trastorno mental en fase aguda o subaguda. Su principal ventaja es ofrecer intervenciones terapéuticas intensivas, manteniendo a la persona en su entorno sociofamiliar.
En la Red de Salud Mental de Navarra (RSMNa) hay dos tipos de Hospitales de Día: los generalistas y los llamados “monográficos”, por el tipo de patología que atienden o el tramo de edad de las personas usuarias del mismo.
La Red de Salud Mental de Navarra cuenta con seis Hospitales de Día, uno de ellos para la atención de personas con Trastornos Adictivos. Existen además Programas ambulatorios intensivos, uno de ellos destinado a los Trastornos Límite de Personalidad y otro a los Trastornos de la Conducta alimentaria
Área de servicios hospitalarios: Unidad de Hospitalización Psiquiátrica (UHP)
La Red de Salud Mental en Navarra cuenta con tres unidades de hospitalización psiquiátrica breve (UHP) para adultos, dos en Pamplona y uno en Tudela
Se dispone, además, de una unidad de hospitalización infanto-juvenil para menores
Estas unidades incorporan la atención de las urgencias psiquiátricas de 24 horas y los programas de interconsulta y psiquiatría de enlace. Unidad de Hospitalización Media Estancia (UME). Unidad de Hospitalización Larga Estancia (ULE). Unidad de Rehabilitación (UR).
Es prioritaria la prevención, atendiendo a los factores de riesgo asociados al consumo de drogas, o a otras conductas adictivas, con la finalidad de evitar que éstas se produzcan, se retrase su inicio, o bien que no se conviertan en un problema para la persona y su entorno. La promoción de la salud potenciado los hábitos saludables.
P: ¿Cuáles son las líneas principales de actuación en Salud Mental y Adicciones en Navarra?
R: En Navarra, la responsabilidad de la atención sanitaria de los Trastornos Adictivos (TA) recae en la Red de Salud Mental de Navarra, contando para ello con dispositivos propios y concertados. Su finalidad es prestar a la ciudadanía una amplia variedad de servicios de calidad en la atención de los problemas de salud mental relacionados con las adicciones: fomentar la salud mental en el ámbito de las adicciones, prevenir los trastornos adictivos y, fundamentalmente, proporcionar la atención asistencial necesaria a las personas con trastornos adictivos. Las líneas principales son:
- Intervención en la promoción y prevención colaborando con Instituto Navarro de Salud pública en el Plan de Prevención de drogas y adicciones.
- Detección precoz y orientación en el ámbito de Atención Primaria, a través de los profesionales de los equipos que incluyen personal de psicología.
- Intervención integral en los CSM, de forma especial en grupos vulnerables, con un modelo multidisciplinar, con elaboración de planes de tratamiento individualizados basados en la evidencia y con definición de objetivos pactados. Fomentar una mayor implicación de profesionales de la psicología Clínica en aspectos de motivación y de prevención de recaídas.
- Desarrollo y refuerzo del HD de trastornos adictivos denominado Zuria con programas intensivos ambulatorios, además del modelo de hospitalización parcial, para dar respuesta a una necesidad de intervención más exigente.
- Replanteamiento de la intervención terapéutica en pacientes duales en las unidades actuales, con idea de desarrollo a futuro de una unidad específica de patología dual.
- Trabajar en mejorar los conciertos con las Comunidades terapéuticas para ingresos y atención ambulatoria.
- Colaboración estrecha con departamento de Derechos Sociales, ya que existe un amplio margen de mejora, en la necesidad de crear recursos sociosanitarios para población con Trastornos Adictivos
- Mantener la coordinación con Justicia para establecer protocolos de intervención en personas que padecen problemática de consumos y patología dual y que están inmersos en procesos judiciales.
P: ¿Cómo valora la relación entre el Área de Salud Mental de SNS y la Fundación Proyecto Hombre Navarra?
R: Al amparo de la Ley Foral 13/2017, de 16 de noviembre, de conciertos sociales en los ámbitos de salud y servicios sociales, la Gerencia de Salud Mental suscribe conciertos con la Fundación Proyecto Hombre de Navarra, para el tratamiento de personas con trastornos adictivos en régimen residencial y programas ambulatorios (Aldatu y Suspertu), se mantienen una relación cordial y profesional. Trabajamos de forma coordinada en la derivación de pacientes, en su atención durante el ingreso y el proceso de continuidad al tratamiento. Nos reunimos en tres ocasiones al año y coordinamos aspectos de mejora. Evaluamos indicadores de actividad y de proceso. En breve se hará realidad el acceso de la Comunidad a la herramienta informática que utilizamos en los recursos públicos, hecho que facilitará notablemente la comunicación y una mejora en todo lo relacionado con la continuidad asistencial.
P: Retos actuales en Salud Mental y adicciones. ¿Qué aportación podemos hacer desde la Fundación Proyecto Hombre Navarra para una mejor atención de las personas con problemas por comportamientos adictivos en Navarra?
R: Readecuarse a las necesidades emergentes y trabajar conjuntamente con los recursos públicos de una forma integrada. Es cada vez más evidente un perfil de paciente muy complejo, con dificultades múltiples que implica una intervención especial y que requiere una intervención multidisciplinar e integrada en un sistema. Es importante que la atención ambulatoria aporte valor y calidad en relación a una oferta de mayor intensidad a la que puede ofrecerse desde los CSM y es también importante la diversificación de las intervenciones según el perfil de usuario o usuaria.
P: Recientemente ha dicho en una entrevista: “(…) nuestra prioridad es atender a las personas que padecen trastornos mentales graves, incluidos los adictivos (…)”, bajo esta prioridad, ¿qué principales líneas de trabajo se están realizando al respecto para atender los problemas adictivos en la red de salud mental?
Desde el inicio del desarrollo de la atención comunitaria, la atención al TA se incluyó en los recursos de salud mental de forma integrada. Básicamente los programas que venimos atendiendo se categorizan en tres grandes bloques: el Trastorno Mental Grave (TMG), el Trastorno Mental Común (TMC) y los Trastornos adictivos ( TA). Sin embargo, el desarrollo que ha llevado cada uno de ellos no ha sido el mismo. Vemos un amplio margen de mejora en el área de las adicciones.
En primer lugar, es precisa una intervención centrada, sobre todo, en población vulnerable: personas con patología dual, alcoholismo, mujeres con riesgo de violencia, jóvenes que comienzan con TA, pacientes cronificados con deterioro orgánico… Una intervención integral, sin olvidar los aspectos psicológicos y el trabajo sobre los determinantes sociales que muchas veces son inherentes. Por lo tanto, un trabajo en equipo con manejo multidisciplinar. Ir más allá de la prescripción de un fármaco y trabajar con los y las pacientes en encontrar el camino adecuado. Trabajar motivación, prevención de recaídas y ofrecer otros niveles asistenciales de mayor intensidad si la situación así lo requiere, sin dejar de pensar en la importancia del entorno, de la familia y del medio social y laboral. Y para adecuar los recursos a las expectativas de muchas de las personas que padecen TA crónicos en los que la realidad nos sitúa en un espacio de reducción de daños, es preciso trabajar en el desarrollo de recursos donde la abstinencia no sea el objetivo y se establezcan estrategias de intervención socio sanitarias, individuales y colectivas, dirigidas a minimizar los efectos físicos, psíquicos y sociales, especialmente negativos, que pueden producir algunas formas de consumo de drogas o de las patologías asocia das al mismo. No obstante, es prioritaria la prevención, atendiendo a los factores de riesgo asociados al consumo de drogas, o a otras conductas adictivas, con la finalidad de evitar que éstas se produzcan, se retrase su inicio, o bien que no se conviertan en un problema para la persona y su entorno. La promoción de la salud potenciado los hábitos saludables.