Conversaciones con Mara, de Proyecto Hombre Valencia

Autor: Asociación Proyecto Hombre      17/04/2024     

Regresamos, para una nueva conversación con voluntarios de Proyecto Hombre (PH), al ámbito del centro principal en la ciudad de Valencia, y tomamos contacto con una persona a caballo entre tareas de atención personal a quienes aquí acuden y labores administrativas; de nuevo destaca la diversidad de cometidos en las que participan nuestros voluntarios.

Recién superada la marca de los 60, Mara es una mujer vivaz, que desde un primer momento transmite su vitalidad a través de unos ojos grandes y oscuros y una amplia sonrisa, enmarcados en unos cabellos más bien cortos. Al inicio de la entrevista dice que, pese a sus estudios de psicología, no se le da bien transmitir sus opiniones ni exteriorizar sus sentimientos; pero nuestra larga conversación muestra lo contrario: una persona serena, que expresa eficazmente sus ideas, con convencimiento y entusiasmo.

Su aproximación a Caritas data de 2018, animada por su entorno familiar y con el antecedente de su padre, colaborador de la ONG Bona Gent.

Tras realizar el curso de voluntariado en otoño de ese año, y la habitual entrevista de orientación, se vio dirigida hacia nuestras actividades, pese a que no era esta su intención inicial. Pero “aquí se viene a servir, donde haga falta”.

Y estos cinco años de voluntariado la han convertido en una firme defensora de nuestro programa. Lo compagina, además, con su participación otras actividades sociales.

Desde su incorporación a PH, ha desarrollado dos tipos de funciones: la de recepción en el centro y el apoyo a tareas administrativas y de gestión, en particular echando una mano en el servicio de atención jurídica y voluntariado. Así Mara ofrece el primer rostro de PH a muchos familiares al acudir al centro: “algunos me parten el alma”.

También ha recibido en ocasiones una primera llamada de quienes todavía no han sido dirigidos hacia nuestros recursos desde otra instancia: “llaman pidiendo ayuda y percibes su desgarro”. Pero el trato con las personas que participan en el programa, usuarios o familiares, le muestra también su humanidad, para lo que “hay que despojarse de prejuicios”, muy presentes en la sociedad por falta de conocimiento de estas realidades.

También destaca la fe en sí mismos que encuentra en casi todos ellos, una fuerza “que contagian”. De nuestros trabajadores (que le parecen pocos para tanto trabajo) subraya la vocación con la que desarrollan sus tareas, más allá de sus estrictas responsabilidades laborales; y le sigue sorprendiendo positivamente la labor de los voluntarios, imprescindibles para poder acometer todas las facetas del programa.

Cuenta Mara que su voluntariado “me aporta fuerza, estoy deseando que lleguen los días de venir a PH, donde me siento útil, querida y valorada”. Y destaca las relaciones personales que se generan, que trascienden las puramente de trabajo. En retorno, confía en la modesta utilidad de su colaboración.

De su trato con nuestros usuarios resalta la facilidad del mismo, y cómo se alegra de sus logros. No es la primera voluntaria a la que oímos decir un “ojalá no vuelvan”, confiando en el éxito definitivo de las terapias. También, viendo chicos y chicas procedentes de entornos sociales y familiares aparentemente estables, reflexiona sobre los muchos riesgos presentes en nuestra sociedad para desarrollar una adicción, y sobre la importancia de mantenerse alerta y de las actividades preventivas.

Cita, en concreto, el creciente problema del juego online entre la juventud, que le parece muy preocupante.

Como de costumbre, el tiempo ha volado, y estas breves líneas se corresponden, realmente, a muchos minutos de conversación cordial y animada, generada a partir del esfuerzo compartido por crear un clima de confianza y respeto.

Con su precisión, entusiasmo y serenidad, Mara nos permite ahondar en otras maneras de colaborar en nuestro Proyecto. Una organización tan compleja como es PH requiere atender ámbitos diferentes pero interconectados; y asumir que el éxito final dependerá de ser capaces de lograrlo en cada aspecto, para así alcanzar nuestro objetivo fundamental: Ayudar a las personas con problemas de drogodependencia y otras adicciones. Haciéndolo siempre sobre la base de los valores humanos que fundamentan nuestra labor y caracterizan a Proyecto Hombre, y a los que Mara suma su contribución.

Jose Antonio Vega

València, 30 de enero de 2024