PH Córdoba – mayo 2021
COMUNIDAD TERAPÉUTICA Y EL TRABAJO CON LAS EMOCIONES
Estamos viviendo el auge de la gestión emocional o como otros autores llaman la “Inteligencia Emocional”. Gran cantidad de investigación muestra la influencia de este tipo de capacidad no solo para el éxito sino para tener una buena salud mental y vivir una vida plena. Se está introduciendo en la programación formativa de algunos colegios, las empresas están impartiendo cursos exprés para la formación de estas habilidades y mejorar el rendimiento de sus trabajadores y cada vez más consultas terapéuticas ofrecen entre su gama de técnicas la popular gestión emocional. Pues bien, desde Proyecto Hombre nos podemos considerar pioneros en cuanto al trabajo emocional. Y no es para menos, son varias décadas abordando este aspecto crucial de la persona, y no de cualquier manera.
En Comunidad Terapéutica abordamos las emociones centrándonos en la historia personal, porque, aunque las emociones son universales los sentimientos son subjetivos y requieren una intervención individual. El trabajo emocional se realiza de manera transversal durante todo el proceso, no es una tarea fácil ya que la evitación emocional es algo muy arraigado no solo en nuestros usuarios sino en el conjunto de la sociedad. Nuestros usuarios aprenden a permitirse sentir, ponerle nombre a aquello que sienten, tomar conciencia de cómo ha repercutido en su historia personal la manera de relacionarse con sus emociones, qué relación hay entre lo que piensan, lo que hacen y lo que sienten, y cómo gestionar todo esto de la manera más adaptativa posible.
Nuestras herramientas
El cajón de sentimientos es un mecanismo que ayuda a nuestros usuarios a pararse, identificar lo que sienten, relacionar esto con lo que piensan y generar pensamientos que ayuden a regular dichos sentimientos a través de un compromiso de acción.
Además, cada usuario realiza un trabajo individual conforme a su historia personal detectando aquellos sentimientos que más condicionan su presente. En este proceso la persona analiza un recorrido histórico sobre su vida, de manera experiencial, usando técnicas de psicodrama, gestálticas y humanísticas, hasta llegar a la raíz de su problema que en la mayoría de casos tiene lugar en la relación paterno/materno-filial. Llegados a este punto nuestros usuarios desbloquean emociones reprimidas y toman conciencia de la repercusión de su historia pasada en el “aquí y ahora” para comprometerse a través de las herramientas adquiridas a responsabilizarse de su situación actual.
Los conflictos son situaciones de un alto impacto emocional. En Comunidad Terapéutica los abordamos a través de un grupo terapéutico diseñado para resolver las situaciones que suceden entre los usuarios. En este espacio cada persona tiene la oportunidad de expresar de una manera controlada como se ha sentido, pedir de forma asertiva aquello que crea necesario y asumir su responsabilidad en lo sucedido. Además, recientemente hemos adaptado este tipo de grupos a una realidad que demanda una atención más adaptada: la patología dual. A través de un grupo específico con este tipo de usuarios se trabaja la resolución de conflictos estructuradamente, pero a la vez buscando una naturalidad en la manera de actuar, con el fin de proporcionar herramientas prácticas que puedan ayudar a estas personas a gestionar dichas situaciones con la mayor funcionalidad posible. Técnicas como el modelado de la comunicación asertiva y el rol-play se adaptan a estas necesidades.
Por tanto, En Comunidad Terapéutica trabajamos las emociones desde distintos flancos, empezando por lo teórico a través de charlas, talleres y seminarios, continuando por lo vivencial con los grupos históricos, pasando por lo interpersonal mediante los grupos de resolución de conflictos y cajones de sentimientos, y terminando por el trabajo familiar desarrollando encuentros en los que tienen cabida la expresión emocional de manera madura. Formamos expertos en emociones.