Desde Proyecto Hombre Málaga
PHM participará en un estudio sobre “Bienestar social mediante la neuropsicología, aumento de la tasa de rehabilitación y detección de abandono en personas con adicciones a sustancias”, en colaboración con IBIMA-UMA (Instituto de Investigación Biomédica de Málaga-Universidad de Málaga) y Universidad Autónoma de Madrid, autorizado por el Comité de Ética de la Investigación Provincial de Málaga y financiado por Fundación La Caixa.
El abuso de sustancias es un problema de salud pública; el consumo de alcohol y cocaína provocan la mayor tasa de admisión a tratamientos ambulatorios, conllevando un gran coste sanitario en España, además de causar un gran sufrimiento a las personas afectadas y a sus familias.
Numerosos estudios demuestran que las drogas de abuso ejercen efectos indeseables sobre el cerebro, provocando entre otros síntomas un deterioro neuropsicológico generalizado que afecta a múltiples dominios cognitivos (atención, memoria, toma de decisiones,…). El funcionamiento cognitivo predice consistentemente la gravedad de la adicción y la probabilidad de recaída. Sin embargo, estos conocimientos no han tenido repercusión en la práctica clínica, ya que la neuropsicología aún no forma parte del tratamiento de las adicciones. Por ello, queremos participar en el estudio sobre si existen factores predictores de la gravedad de la adicción y de esas recaídas, buscando estrategias para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y, por consiguiente, la calidad de vida de estas personas y de su macroentorno.
En el caso de obtenerse resultados satisfactorios, se prevé que las nuevas metodologías puedan implantarse a largo plazo en el centro y extenderse a otros centros de Proyecto Hombre en España, si estos lo consideran oportuno.
En la actualidad, Proyecto Hombre atiende anualmente a más de 1.000 personas en Málaga y cuenta con 20.000 atenciones a nivel nacional (83.000 en programas de prevención). El potencial impacto social es aún mayor si consideramos que la recuperación no sólo beneficia a la persona afectada, sino también a su entorno social y familiar.
Los resultados que se prevén obtener beneficiarán a la práctica clínica de los tratamientos convencionales de las adicciones en la detección precoz de pacientes con una alta probabilidad de recaídas o abandono, dando lugar a la oportunidad de modificar el plan terapéutico con el fin de evitar este desenlace.
La evaluación clínica se centrará en cuatro áreas principalmente:
– Psicológica (Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II), Cuestionario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI) ).
– Neuropsicológica (Montreal Cognitive Assessment (MoCa), Test de Aprendizaje Verbal España-Complutense (TAVEC) Retención de Dígitos del WAIS-IV., Figura Compleja de Rey-Osterrieth (FCRO), Test de los Senderos (TESEN), Atención d2, Stroop, Test de las anillas, Test de Wisconsin).
– Bienestar psicológico (Escala de Ryff).
– Reserva cognitiva (Escala de reserva cognitiva).