Entrevista a María Ballester Esteve

Autor: Asociación Proyecto Hombre      28/11/2022     
  • ¿Quién eres y qué haces en Proyecto Hombre Castellón?

Mi nombre es María Ballester Esteve, y soy Integradora Social.

Conozco Proyecto hombre desde hace un tiempo, pues, en el año 2019, tuve la oportunidad de conocer el interior de la asociación al cursar las prácticas profesionales del módulo superior en Técnico de Integración Social que estaba estudiando en ese momento.

Esto me dio la oportunidad de empezar a formar parte de la plantilla de trabajadores desde el año 2021. En concreto, pertenezco al equipo de trabajo de comunidad terapéutica donde mi papel es ayudar a mis compañeros/as en cualquier tarea que requieran, realizar las revisiones pertinentes para tener constancia de que los usuarios del centro mantienen un orden, una limpieza adecuada de las habitaciones y una rutina, organizar y estar pendiente de los talleres que se realizan en el centro, realizar dinámicas constructivas y coloquios con los usuarios y dedicar tiempo con ellos para conocerlos/as, crear una relación de confianza y ser un punto de apoyo para ellos/as.

  • ¿Qué es lo mejor y lo que cambiarías de tu labor?

Lo que más me gusta de mi labor en el centro es poder ayudar a los usuarios con las dinámicas de grupo e individuales que realizamos periódicamente. Estos momentos, considero que les sirven mucho a nivel personal para poder expresarse, y les ayuda a generar confianza en ellos mismos al comprender con nuestro acompañamiento las razones de todo lo que les ocurre, las posibles herramientas que hay para hacer frente al problema y, sobre todo, se sienten apoyados y acompañados por todos nosotros en este largo y difícil proceso por el que están atravesando. Ver cómo van evolucionando cada uno de los usuarios y superándose a sí mismos es muy satisfactorio pues veo que con nuestro trabajo, con sus momentos más y menos duros en el proceso, les ayudamos  poco a poco a recuperar las riendas de su vida.

Además, a nivel personal, estoy muy contenta con todo el apoyo y la confianza que, desde el principio, ha depositado en mí el equipo de trabajo para realizar aquellas tareas que me pertenecen sin que tengan que preocuparse de supervisarlas a cada momento, la tranquilidad que me dan de poder comunicar o preguntar todo aquello que me inquieta o que en cierto momento no sepa sin tener ningún tipo de pavor a hacerlo. Esto me ayuda muchísimo a mejorar mi trabajo y a aprender nuevas maneras de manejar situaciones complicadas o comprometidas que se presentan.

En cuanto a qué cambiaría de mi labor, creo que añadiría que es necesario un poco de formación específica para los nuevos/as integrantes sobre el recurso donde estamos trabajando a través de cursos de formación.

Yo me encuentro trabajando en Comunidad Terapéutica de Castellón y considero que sería adecuado y beneficioso recibir formación sobre cómo se realizan los programas a los usuarios para conocer mejor la forma en la que se trabaja con ellos, tener ciertas pautas para poder mejorar a redirigir y solucionar situaciones con los usuarios en aquellos casos que lo necesiten cuando sus educadores/as de referencia no se encuentren en el centro.

Pero no solo eso, creo que también debemos preocuparnos y darle mucha importancia a cómo se encuentra nuestra salud mental para poder afrontar este trabajo, ya que, la labor que llevamos a cabo en ciertas ocasiones puede ser difícil de manejar pues te encuentras con situaciones personales de los usuarios muy complicadas y duras que, como persona, pueden también llegar a afectarte. Así que se podrían realizar dinámicas, actividades de ocio y tiempo libre enfocadas a la relajación y a la comunicación para el equipo de trabajo y así poder evitar cargas personales que directamente puede terminar afectando al equipo, además de los grupos de autoayuda que realizamos en los equipos.

  • ¿Cuál ha sido el principal aprendizaje que te ha dado trabajar en Proyecto hombre Castellón?

La necesidad que existe en la sociedad de educar desde la juventud sobre los riesgos que tiene el abuso de sustancias químicas y sociales, como el alcohol y el juego que son conductas socialmente aceptadas muy fáciles de adquirir y que pueden conllevar una adicción realmente peligrosa.

Es necesario que los jóvenes sean conscientes de los riesgos que implica tomar sustancias y comportamientos adictivos, cómo pueden afectar a las personas y, cómo en los casos extremos, esto puede llegar a controlar tu vida.

Este tipo de educación y conocimiento debería estar plenamente integrado en los centros educativos, que les permita a los jóvenes ser conscientes de que, cuando llegue el momento, poder tomar buenas decisiones o saber identificar cuándo alguna situación se está escapando de su control para poder pedir ayuda.

Personalmente, si pienso en mi etapa en el instituto no recuerdo tener una formación sobre estos peligros.

Sí, he tenido un ambiente familiar que siempre me ha proporcionado este conocimiento del peligro, pero no todo el mundo tiene esta situación idónea.

Trabajar en Proyecto Hombre también me ha abierto los ojos a otro gran problema que existe en la sociedad y, que muchas veces, viene de la mano de las adicciones: la salud mental y el tabú de hablar de ello.

En ocasiones, las personas recurren al consumo de drogas o alcohol para escapar de situaciones personales que son muy complicadas, que les causan ansiedad o estrés y a las que no quieren o no pueden hacerles frente. La mayoría de las veces estos problemas pueden mejorar e incluso solucionarse acudiendo a un especialista, que nos proporcionará terapia y nos ayudará a saber gestionar nuestras emociones, entenderlas y poder hacerles frente y, como resultado, tendremos un bienestar emocional, psicológico y social.

Es importante que desde bien jóvenes nos hagan tomar conciencia de la importancia de nuestra salud mental y de acudir a un especialista para poder hacer frente a cualquier momento complicado que no sepamos gestionar bien y evitar así que caiga en el consumo de sustancias para evadirse de la realidad.

  • ¿Qué le preguntarías a un/a compañero/a que empieza hoy su labor profesional en Proyecto Hombre?

Le preguntaría si se lo ha pensado bien jaja

Sí que le preguntaría si de verdad tiene vocación por este trabajo, por ayudar a las personas y enfrentarse a situaciones complicadas en las que los usuarios dependen  de su apoyo y de la confianza que pueda transmitirles.

Sobre todo, le recomendaría que no tenga miedo a preguntar o a no saber hacer las cosas, nadie sabemos todo cuando empezamos y poco a poco vamos aprendiendo, que se refugie en el equipo de trabajo donde le facilitarán toda la información para conocer al 100% cómo se trabaja y le apoyarán desde el primer momento, ya que es una familia que desde el minuto 1 te acoge como uno/a más, y proporcionan todas las facilidades para hacer frente al trabajo.

Le diría que aproveche al máximo cada minuto del trabajo que realice, que sus compañeros sean un punto de apoyo para poder aprender las diversas formas de trabajo del centro, que sea agradecido/a ante la oportunidad de poder formar parte de esta asociación y que se involucre al máximo para poder ser un buen equipo de trabajo y así sacar adelante todas las tareas que se deban realizar.

Además, todas aquellas ideas que pueda tener para mejorar el trabajo que realice en el centro las plasme sin miedo. Muchas veces nos asusta cambiar la manera de hacer las cosas pero, con comunicación y dedicación, los cambios pueden ser beneficiosos para la comunidad del centro.

Trabajar en Proyecto Hombre es, sin duda, una experiencia profesional y personal muy enriquecedora y que no cambiaría por nada.