Es más seguro vapear que fumar
Los vapers y cigarrillos electrónicos se promocionan como una alternativa saludable al tabaco, incluso como un método para dejar de fumar.
Pero… no hay evidencias de que ninguna de estas dos cuestiones sea cierta.
Si quieres dejar de fumar, existen propuestas seguras y eficaces para hacerlo. ¿No lo crees?
¿Quieres saber más?
Los cigarrillos electrónicos, electrónicos —o e-cigarettes— también los llaman vapeadores, narguiles electrónicos o e-hookahs, plumas de vapor, sistemas de tanque, mods y sistemas electrónicos de suministro de nicotina (ENDS, por sus siglas en inglés), calientan un líquido para producir un aerosol que los usuarios inhalan en sus pulmones.
Ese líquido puede contener nicotina, aceites de tetrahidrocanabinol (THC) y canabinoides (CBD), y otras sustancias, saborizantes y aditivos. El THC es el compuesto psicoactivo de la marihuana que altera la mente y produce el estado de euforia o “high”.
No existe evidencia para afirmar que los Productos de Tabaco por Calentamiento (PTC) sean menos nocivos para la salud que los productos de tabaco convencional, ni para aquellas personas que los consumen, ni para aquellas expuestas a sus emisiones. No se pueden excluir los riesgos para la salud asociados al uso o exposición al vapor de los cigarrillos electrónicos: Se han hallado efectos fisiológicos adversos en las vías respiratorias, así como algunas sustancias cancerígenas en líquidos y vapor de cigarrillos electrónicos. Se han descrito numerosas intoxicaciones y efectos adversos relacionados con estos productos, algunos severos. Actualmente se está investigando una alerta por enfermedad pulmonar grave potencialmente asociada a estos productos en EEUU.
La utilización de estos productos genera emisión de propilenglicol, partículas PM2.5, nicotina y sustancias cancerígenas que pueden contaminar los espacios cerrados, con los consecuentes riesgos por exposición pasiva. La seguridad y la eficacia de los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no han sido demostradas. Pudiendo prolongar el consumo e implicar riesgos adicionales. (Fuente: Plan Nacional Sobre Drogas PNSD)
La mayoría de los cigarrillos electrónicos contienen nicotina, que además de ser un tóxico cardiovascular es una sustancia altamente adictiva. El consumo de nicotina a través de los cigarrillos electrónicos provoca efectos negativos a nivel cardiovascular. En concreto, se mantiene el riesgo aumentado de enfermedad cardiovascular (infarto, angina de pecho, etc).
También mantiene los efectos negativos sobre el sistema respiratorio (aumento de la frecuencia respiratoria y disminución de la inmunidad pulmonar) y alteraciones al nivel hormonal. En las mujeres embarazadas y en las lactantes, la nicotina atraviesa la barrera placentaria y se secreta por la leche, por lo que tanto el feto como el bebé sufrirán los efectos de dicha sustancia. (Fuente: Asociación Española de lucha contra el Cáncer).