Jaén
>> Proyecto Hombre Jaén
Un poquito de historia… ¿Cómo, cuándo y por qué surgió Proyecto Hombre Jaén?
Podríamos decir que nuestra historia comienza con un grupo de padres y madres cuyos hijos/as hicieron el programa entre 1990 y 1994 en diferentes centros de Andalucía y que, ante la deficiente respuesta que se da en toda nuestra provincia al problema, deciden junto con la Diócesis de Jaén, poner en marcha el proceso de formación del que sería el primer equipo de terapeutas de Proyecto Hombre Jaén, formado por un equipo de 5 personas. La historia de nuestro centro ha estado siempre plagada de dificultades ya desde sus inicios, con mucho trabajo y una enorme ilusión para poner en marcha nuestro proyecto.
En 1998 se producen nuestras primeras altas terapéuticas, y en el año 2000 se abre una Vivienda de Apoyo al tratamiento que nos permitía atender a personas sin ningún tipo de apoyo familiar. En 2.001, se nos concede el Premio Jiennenses de Año, el cual nos da la posibilidad y el impulso necesarios para ser una entidad conocida y reconocida por nuestro trabajo.
En 2002, se realiza una Comunidad Terapéutica intrapenitenciaria, se puso en marcha el Programa para adolescentes GEEN, un programa nocturno y se abre un Centro de orientación laboral de Andalucía Orienta.
Durante estos años somos una entidad bastante reconocida en Jaén y se nos conceden numerosos premios y galardones (Premios ideales, Bandera de Andalucía, medalla de plata Dirección General de Instituciones Penitenciarias).
2013 fue un año especialmente complicado para la entidad, ya que nos encontrábamos ante la posibilidad muy factible de que el centro tuviera que ser cerrado definitivamente consecuencia directa de la crisis económica. No obstante, teníamos que agotar todas las posibilidades antes de dar por concluida definitivamente nuestra misión.
Al final la respuesta viene facilitada por la Diócesis de Jaén y Cáritas, quienes, desde hace unos años, nos acompañaban en esta andadura y que entendían que era necesario que Proyecto Hombre no se cerrase. Estas entidades junto con Caja Rural de Jaén, Fundación Caja Rural de Jaén y la Asociación Amalthea, facilitaron la creación de lo que somos hoy: Fundación Proyecto Hombre Jaén.
Proyecto Hombre en Jaén ha nacido con un nuevo impulso. Después de las tremendas dificultades vividas, nos encontramos en una situación que nos permite mirar al futuro con esperanza. Alguien decía alguna vez que “cuando tienes más proyectos que recuerdos, sigues siendo joven, aunque tengas 90 años”. Hoy podemos decir que esa es, exactamente, nuestra situación actual. Y esperamos seguir siendo jóvenes mucho tiempo.
El proyecto de Proyecto Hombre son las personas, por eso nos gustaría conocer una historia de alguna persona que haya pasado por vuestro centro
Todo comenzó con una serie de cambios en el comportamiento de Sofía. Al principio, María pensó que era solo una fase adolescente, pero pronto se dio cuenta de que algo mucho más oscuro estaba sucediendo. Las miradas esquivas, la pérdida de peso y las mentiras eran señales que no podía ignorar.
María intentó hablar con Sofía, pero la negación era la muralla que las separaba. «No pasa nada, mamá», decía Sofía, con una sonrisa forzada que intentaba ocultar la desesperación de sus ojos.
Finalmente, María decidió intervenir antes de que fuera demasiado tarde. Después de una larga noche de reflexión, llevó a Sofía a un centro de adicciones. El camino hasta allí fue silencioso, solo interrumpido por los sollozos ahogados de María y los suspiros entrecortados de Sofía.
El centro era un lugar austero, pero lleno de esperanza para aquellos que buscaban la redención. María se despidió de Sofía con un nudo en la garganta, sabiendo que este paso era necesario pero doloroso.
Los días se volvieron largos para María, mientras esperaba noticias del progreso de Sofía. Las cartas y las llamadas eran sus únicos vínculos. Cada pequeño avance era motivo de celebración, pero cada recaída era un golpe al corazón de María.
A medida que el tiempo avanzaba, Sofía comenzó a encontrar su camino hacia la recuperación. Las terapias individuales y grupales, combinadas con el apoyo de aquellos que compartían su lucha, comenzaron a tejer una red de esperanza a su alrededor. María también participó en sesiones familiares, aprendiendo a comprender las raíces del problema y cómo apoyar de manera efectiva a su hija. El viaje que emprendieron no fue fácil, pero juntas, madre e hija, enfrentaron las tormentas emocionales y encontraron la fuerza para superarlas.
Con el tiempo, Sofía emergió del abismo de las adicciones como una versión renovada de sí misma. María, a pesar de los estragos emocionales, también renació, llevando consigo la lección de que el amor y la paciencia pueden iluminar incluso los rincones más oscuros de la vida, y, madre e hija, se embarcaron en la travesía de reconstruir sus vidas, tejidas con hilos de resiliencia y amor.
¿Qué programas/líneas de trabajo os gustaría destacar?
Las líneas de trabajo que nos gustaría destacar son las que se están llevando a cabo con personas con patologías psiquiátricas asociadas con trastornos por uso de sustancias (TUS) y con población penitenciaria.
Cuando coexiste cualquier trastorno psiquiátrico con un trastorno por uso de sustancias hablamos de patología dual. Ésta se plantea como una compleja combinación de factores biopsicosociales y mecanismos neuroconductuales que predisponen a los individuos al uso compulsivo de sustancias y otros trastornos mentales.
La importancia de estas actuaciones reside en la alta demanda de personas con este perfil que se está recibiendo, y que pone de manifiesto la importancia de la Salud Mental y que está presente en casi la mitad de las personas con problemas de adicción, siendo uno de los retos asistenciales que se está abordando en la nueva Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017- 2024.
Proyecto Hombre ha hecho un gran esfuerzo por adaptar sus dispositivos de atención, generando nuevos programas de tratamiento que den cabida a estas personas que, si bien tienen un problema de dependencia a sustancias, presentan un cuadro clínico que va a dificultar el tratamiento y el pronóstico si no se tiene en cuenta.
Con respecto a las actuaciones que se realizan en el Centro Penitenciario, los datos y la experiencia hacen más que evidente la necesidad de trabajar con la población reclusa, para trabajar de manera específica parte de la causalidad que ha causado su ingreso en prisión y con el objetivo de lograr tanto la desintoxicación y deshabituación como la adquisición de un estilo de vida alejado del mundo de las drogas y la delincuencia, con el fin de que las personas tomen conciencia de su realidad y se planteen cambios que posibiliten una futura rehabilitación en un programa en el exterior. Para conseguirlo, es necesario contar con recursos que aborden la problemática anexa a la exclusión: falta de motivación o expectativas, pocas habilidades sociales, bajo nivel de comunicación y gestión emocional, falta de planificación, proyecto de vida, desestructuración de la personalidad, difícil convivencia familiar, carencias formativas y laborales, problemáticas jurídica y penal.
Uno de los aspectos importantes que cabe destacar, en relación con el programa anterior, es que casi un tercio de la población reclusa está en tratamiento con medicación psiquiátrica, lo cual introduce factor de riesgo en el consumo de sustancias legales dentro de prisión.
¿Cómo es un día en Proyecto Hombre Jaén?
Ser terapeuta en el centro de tratamiento ambulatorio de Proyecto Hombre Jaén es estimulante y satisfactorio. Por la mañana, a primera hora, nada más arrancar la jornada laboral, se concentran las tareas de oficina (organización, planificación, elaboración de informes, comunicaciones con otros organismos e instituciones, reuniones) y entrevistas (algunas de carácter individual con personas usuarias activas, y otras que forman parte de la fase de valoración y diagnóstico, con personas que demandan una ayuda con su problema de adicción y por lo general acuden acompañados/as de algún familiar).
Por la tarde, la actividad laboral y la carga de trabajo dista mucho del turno de mañana, ya que los grupos de autoayuda y familiares, de reinserción, seminarios, programa joven, talleres, convivencias, coloquios, tienen lugar en este horario. En estos grupos, comparten sus experiencias, sus dificultades, sus logros y sus sentimientos con otros/as compañeros/as que están en su misma situación. Estas terapias son muy beneficiosas, ya que fomentan el apoyo mutuo, la empatía, la escucha, la autoestima y la responsabilidad. Como terapeuta, nuestro papel es el de facilitador de estos espacios, resolver las dudas, cuestionar y confrontar comportamientos y actitudes, aclarar los conceptos y reforzar los mensajes positivos.
Los perfiles con los que intervenimos son personas que están estudiando, realizando alguna formación o tienen trabajos, con una mayor estructura y organización en su vida diaria por lo que nos amoldamos a esta situación y proponemos horarios que den respuesta a sus necesidades. Es habitual encadenar varias de estas actividades y ocupar toda la tarde de manera continua. Al término de la jornada, cerramos con un encuentro informal entre los miembros del equipo, facilitando un espacio en el que compartir inquietudes y vivencias, liberar tensiones, dejarse caer y desahogarse de cara al regreso a casa.
Si pudiéramos resumir o escribir un lema para Proyecto Hombre Jaén, ¿cuál sería?
“Transformando vidas, construyendo esperanzas: juntos hacia un futuro de superación y bienestar”