Alcohol y otras drogas en la cena de Navidad de empresa

Autor: Asociación Proyecto Hombre      20/12/2021     

Por Javier Pérez Cuso

Es indudable la importancia y la necesidad de trabajar en entornos con un clima social saludable, cómodo y en el que primen las relaciones positivas. En muchas ocasiones, uno de los momentos del año que nos permiten relajarnos, disfrutar y establecer relaciones entre compañeros/as, más allá de las habituales, es la tradicional cena o comida navideña de empresa.

Además de las mitificaciones, diferentes experiencias, miedos y expectativas que pueden llegar a generar estos momentos de encuentro, desde esta entrada planteamos una reflexión en torno al consumo de alcohol y otras drogas en estos eventos.

Sabemos que, en el consumo de drogas el contexto es muy importante, por ejemplo, no es lo mismo consumir opiáceos por indicación médica que hacerlo en un contexto de ocio. Del mismo modo, el consumo de alcohol u otras drogas entrañan diferentes riesgos dependiendo del contexto en que se realice.

¿Por qué prestar atención a nuestro consumo en la comida o cena  de navidad?

Pese a que puede ser un momento muy divertido y entrañable, no deja de ser un contexto diferente al que solemos mantener  nuestras relaciones de trabajo, lo que puede añadir algunos riesgos específicos a determinados consumos: conocemos bien el efecto desinhibidor de algunas sustancias, cuyo consumo puede conducirnos a desarrollar conductas de las que posteriormente nos arrepintamos (ser excesivamente sinceros con nuestros superiores o compañeros de trabajo, echar en cara situaciones del día a día, mostrarnos inapropiadamente cercanos, etc.) Además, también deberíamos valorar las consecuencias para nuestra capacidad para conducir si luego debemos coger el coche.

Consejos Posibles recomendaciones para un almuerzo o cena de empresa de Navidad:

Deberíamos tener como único objetivo disfrutar de un espacio diferente y distendido con los compañeros/as, de un modo distinto a como se hace en el día a día, alejando tanto mitificaciones como posibles miedos, rencillas y dificultades con algunos de los/as asistentes. Si se tiene pensado consumir alcohol, porque también es posible no hacerlo, es prudente seguir algunos consejos básicos:

  • Hacerlo con moderación y de un modo similar al de otras ocasiones.
  • Consumir también bebidas no alcohólicas, esto hará que no ingiramos tanto alcohol y contribuirá a hidratarnos adecuadamente.
  • Acudir en transporte público u organizarme con compañeros/as para volver con quien no haya bebido.

Y como empresa ¿qué puedo hacer?

Desde la empresa y, especialmente los profesionales de Recursos Humanos tenemos una responsabilidad y un papel importante en relación a estas cenas navideñas. Incluso jurídicamente, algunas sentencias han señalado que, bajo determinadas circunstancias, estos momentos son horario de trabajo y, por tanto, responsabilidad de la empresa.

Desde la propia empresa se pueden valorar algunas decisiones que potencien un encuentro agradable, seguro y cómodo para todo el personal:

  • Cómo organizamos turnos y horarios para facilitar la asistencia.
  • Qué elementos tenemos en cuenta del evento para poner en valor su carácter festivo y saludable.
  • ¿Qué grado de formalidad o informalidad imprimimos al evento? ¿se dan discursos de empresa? ¿se asignan sitios y mesas por jerarquía?
  • Cómo facilitamos el acceso al lugar de celebración del evento. ¿Facilitamos transporte colectivo? ¿Hay acceso sencillo en transporte público?
  • Teniendo en cuenta experiencias anteriores, ¿se plantean normas o se transmiten criterios a las personas asistentes?

En resumen, un espacio festivo de encuentro puede ser una gran oportunidad para disfrutar y establecer mejores relaciones y la mejora del clima de la organización, pero es interesante poder detenernos a valorar qué elementos podemos tener en cuenta para minimizar riesgos para la salud, (y las relaciones) y potenciar todos los elementos positivos.

                                                   ¡Buenas y saludables  fiestas!