Informe de la DGT

Autor: Asociacion Proyecto Hombre      08/06/2020     

Durante 2018 hubo 24 muertos menos en accidentes de tráfico que en el año anterior. Disfrutada esa alegría, los datos ofrecidos por la Dirección General de Tráfico ofrecen aspectos dignos de reflexión. Entre ellos, que el consumo de alcohol y otras drogas, sigue siendo la segunda causa generadora de accidentes, detrás de la fatiga.

La fatiga genera despistes, fallos en la interpretación de los datos y reduce la capacidad de respuesta. El consumo de alcohol y otras drogas, causa todo eso y mucho más. Cuatro de cada diez víctimas mortales en accidentes de tráfico en 2018, había consumido alcohol, narcóticos o psicofármacos.

Según la memoria del Instituto Nacional de Toxicología, más de un 43 % de los conductores muertos en accidentes de tráfico habían consumido alcohol u otras drogas, tanto legales como ilegales, puesto que hay que hacer un espacio al consumo de psicofármacos. La presencia de las distintas sustancias está variando. Los fallecimientos que mostraban alcohol por encima de lo permitido han disminuido un 5% en los últimos diez años, mientras que el consumo de drogas ilegales y psicofármacos ha aumentado 9 puntos en el mismo tiempo, situándose en un 19’1%. Un incremento que se centra en el consumo de cannabis y cocaína.

El perfil cambia entre conductores y peatones

Los conductores fallecidos son prioritariamente varones, un 94 %, y más de la mitad tienen entre 25 a 54 años; las principales sustancias relacionadas con los accidentes son alcohol, cannabis y cocaína.

Entre los peatones, los que dieron positivo bajan en casi 5 puntos, situándose en el 38 y medio. Cerca de la mitad tenían más de 65 años y el 53% habían consumido benzodiacepinas o antidepresivos, casi la mitad habían consumido alcohol y el 22% sustancias ilegales. El estudio no detalla si el consumo de psicofármacos, estaba pautado por el médico, si se respetaban las cantidades o si estaba ajustado.

El alcohol sigue siendo la sustancia más detectada entre las personas fallecidas, más del 61% dio positivo en alcohol, pero hay que destacar que casi la mitad de ellas también habían consumido cannabis o cocaína. También el 44% dio positivo a drogas ilegales y un 25% a psicofármacos.

Pere Navarro, director de la DGT, apuntaba que «falta concienciación sobre las drogas, porque hay algunos consumos, como el porro o la cocaína, que están algo banalizados».

El ministro en funciones en la fecha de la presentación, Grande-Marlaska, planteaba endurecer las Ley de Tráfico, ampliando las medidas a la realidad actual, lo que supone más firmeza en el uso de dispositivos tecnológicos por parte del conductor, entiéndase el móvil.

Dentro de la Unión Europea, España es el país donde se realizan mayor número de controles de drogas, con más de 130.000 análisis realizados durante 2018.

En más del 70% de los casos de alcoholemia detectados, el índice era superior a 1,2 gramos por litro, lo que supone una intoxicación muy severa.

Las sentencias por delitos contra la seguridad vial representan el 34% de todas las impuestas en España, dentro de estas, las condenas por consumo de alcohol y otras drogas han aumentado un 10% en el último año, alcanzando el 63%, de todas las realizadas por seguridad vial.

Como dice la DGT, lo importante es llegar a destino y la responsabilidad está en nosotros. Aunque todo sea mejorable, las principales causas de los siniestros están en las manos de cada persona, detenerse antes de que llegue la fatiga y conducir en las mejores condiciones posibles y eso, siempre pasa por excluir las sustancias psicotrópicas, desde el alcohol a cualquier otra droga, pasando por los fármacos. Banalizar los riesgos es la mejor forma de terminar sucumbiendo a ellos.

Frente al volante ninguna droga y si he de medicarme, mejor el transporte público o que conduzca otra persona.