Málaga
>>Proyecto Hombre Málaga
Un poquito de historia… ¿Cómo, cuándo y por qué surgió Proyecto Hombre Málaga?
Somos un centro de prevención, rehabilitación y reinserción de personas con adicciones en Málaga.
En Proyecto Hombre Málaga abordamos las adicciones a través de un método biopsicosocial que persigue la maduración y el crecimiento de la persona, una metodología que cree que las adicciones son un síntoma de un problema que reside en la persona.
Existimos gracias a la fundación Centro Español de Solidaridad de Málaga (CESMA) compuesto por el Obispado de Málaga, la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos (Amigonianos) y la Asociación Horizonte. Se trata de la figura legal que sustenta PHM desde 1985.
El Obispado de Málaga, la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos (Amigonianos) y la Asociación Horizonte se unen el día 30 de octubre de 1985 para constituir en Málaga la Fundación CESMA, Centro Español de Solidaridad de Málaga.
El proyecto de Proyecto Hombre son las personas, por eso nos gustaría conocer una historia de alguna persona que haya pasado por vuestro centro
Juan nació en Tarifa (Cádiz) hace ya unos cuantos años. Estuvo, entre otros trabajos, vinculado profesionalmente al mundo de la banca, llegando a ser director de una sucursal en Málaga, donde se instaló con su mujer y sus 4 hijos allá por el año 1976.
Siempre ha sido un hombre activo en su parroquia y eso fue lo que hizo que el Obispo de Málaga en 1985, D. Ramón Buxarrais Ventura, le pidiese iniciar una nueva andadura en Málaga. Esta consistía en crear una Fundación (Centro Español de Solidaridad de Málaga, CESMA) para acoger económica y jurídicamente un programa de atención a jóvenes con problemas de adicción, según el modelo educativo-terapéutico desarrollado por Proyecto Hombre.
Juan Serrano se prestó a formar parte de esta andadura, de la que no sabían muy bien cómo iban a arrancar, de dónde iban a recabar dinero para que funcionara, con qué personas iban a contar,… A partir de ese día, su compromiso con la Fundación ha sido laboriosa, constante, precisa, y… algunas veces ingrata.
Telefoneaba todos los días, para saber cómo habían ido las cosas (nos consta que, aun a pesar de broncas familiares), y, desde que se jubiló de su trabajo en el banco, siguió aún con más ahínco en la Fundación y, en lugar de venir algún día suelto, empezó a venir cuatro días de la semana a prestar sus servicios. Desde entonces continuó en la tarea como Representante Legal de la Fundación.
El Padre Benito Gil Yuste fue la persona que, junto con la Fundación, inició el programa en Málaga y continuó dirigiéndolo sus 18 primeros años. Padre Benito decía que jamás dudó de que las cosas hechas por Juan Serrano estaban bien, y que le descansaba mucho saber que de lo que se ocupara Juan, no iba a ser un problema, porque, seguía diciendo, “siempre, pasara lo que pasara, supo estar en su sitio”. A fuerza de verse día tras día se convirtieron en confidentes, en amigos.
Después de Padre Benito, asumió la dirección del Programa Juan José Soriano, terapeuta hasta entonces del mismo; decía de Juan que él representa los verdaderos valores de la Fundación, y que sin él, ésta perdería gran parte de su sentido.
En los últimos tiempos le toca lidiar con Belén Pardo. Una mujer que le quiere mucho, y que cogió la responsabilidad por respeto a Juan y a su trabajo constante, coherente, maduro,… Le hizo prometer que si ella cogía el barco, él estaría a su lado cada día. Y él, que quería jubilarse de voluntario, renovó su compromiso. Y aquí sigue, día tras día, silenciosamente.
En 2007 le concedieron una distinción muy preciada en su ámbito. Se trata de la “Cruz Pro Ecclesia et Pontifice”, concedida por el papa Benedicto XVI a ciertos seglares que han colaborado sin descanso para la Iglesia. Es un reconocimiento a la labor que durante, hasta entonces 22 años, había realizado Juan en Proyecto Hombre Málaga.
Juan Serrano Silva es una persona que ha permanecido a lo largo de 37 años en su puesto de voluntario, tomándoselo con una exigencia, con una responsabilidad y con un ahínco como pocos voluntarios han sido capaces de hacerlo a lo largo de tan dilatado tiempo.
Este año, sin embargo, ha decidido dar un paso atrás dejando de ser el Representante Legal de la Fundación, puesto que pasa a ocupar Manuel Garrido Mora (¡¡gracias, Manuel!!). Sin embargo, continúa tanto en el Patronato de CESMA como de voluntario casi diario de Proyecto Hombre Málaga.
¿Qué programas/líneas de trabajo os gustaría destacar?
Programa Alaia
En Alaia tratamos el Trastorno Depresivo Persistente. Con este programa pretendemos mejorar la calidad de vida y el bienestar personal de las mujeres mediante un tratamiento eficiente e integrador que reduce de forma significativa la emisión de respuestas cognitivas, motoras y psicofisiológicas asociadas al Trastorno Depresivo Persistente.
- Objetivos específicos
- Motivar el tratamiento
- Mejorar el estado de ánimo.
- Disminuir las reacciones de ansiedad.
Programa Estima
En Estima trabajamos con mujeres que presentan un abandono de las necesidades propias, dificultad en marcar límites en las relaciones interpersonales y una alta ocupación en las necesidades de su entorno familiar y social. A través de terapia individual y la grupal nuestras usuarias abordan dos fases: una primera en la que trabajamos para realizar cambios sobre su autoconcepto y actividades cotidianas. Y una segunda en la que las mueres realizan un trabajo de autoconocimiento y autogestión que repercute en las relaciones interpersonales más equilibradas.
- Objetivos específicos
- Profundizar en aspectos y dificultades personales.
- Progresar en las relaciones familiares, sociales y laborales.
¿Cómo es un día en Proyecto Hombre Málaga?
En PHM comenzamos la jornada con las reuniones de equipo a las 8.00 am en las que se planifican y resuelven los objetivos diarios.
Poco antes de la 9 comienzan a llegar las personas en proceso pues la puntualidad es un gran valor en esta casa. Se forman los grupos, se activan las consultas, se llenan las salas de espera de personas que vienen buscando ayuda … nos ponemos manos a la obra. El bullicio en los pasillos es constante pues las familias y acompañantes permanecen en el Centro en muchas ocasiones mientras las personas en proceso realizan las actividades propias del Programa.
Por la tarde se repite la misma dinámica, reuniones de equipo desde las 16.00 pm, llegada de personas en proceso y acompañantes, grupos, entrevistas y coloquios individuales…
El voluntariado nos acompaña cada día, desempeñan con mucho cariño sus tareas, con cercanía y empatía respecto de las personas que están en el Programa y con profesionalidad a la par de las personas que trabajan para la Fundación.
En la Comunidad Terapéutica y en la Comunidad de Reinserción, se llevan a cabo todas estas tareas pero desde la perspectiva de la convivencia terapéutico educativa, trabajando por sectores domésticos, compartiendo espacios y tiempos como una gran familia.
Si pudiéramos resumir o escribir un lema para Proyecto Hombre Málaga, ¿cuál sería?
“Hazlo, despierta, vive”