No dejes tu vida al azar

Autor: Asociación Proyecto Hombre      14/09/2021     

Por Miguel Ángel Martínez Caballero . Equipo de Prevención de Proyecto Hombre Córdoba

La evolución de las tecnologías, los riesgos que esto supone, el consumismo que continuamente se transmite en los medios, obliga moralmente a intervenir en esta problemática y que la mejor manera es desde la educación en el buen uso de las TICS y fomentar hábitos de vida saludables como el deporte.

Cada vez más, los jóvenes experimentan el deseo de consumir para ocupar sus necesidades y el dinero rápido y fácil es la solución a corto plazo. Ahí es donde entra la apuesta, y es a consecuencia de cómo va cambiando la escala de valores en los y las jóvenes, encaminándose más a buscar un estado de felicidad desde lo material.  De aquí es donde parte la necesidad de actuar desde la prevención, dando prioridad a la formación en valores con el fin de reducir los riesgos en sus vidas.

Respecto al año 2017/18 las apuestas aumentan en un 24’69%, en un 50’62% en máquinas de azar y en la ruleta en vivo un 33’38%, habiendo habido un aumento respecto a años anteriores de +699 millones de beneficio bruto económico por apuestas.

El segmento de apuestas online entre los más jóvenes como se observa en la gráfica es algo que está muy presente que ya empieza su inicio en el juego con la edad de 14 años. El porcentaje va en aumento tanto la prevalencia de jugar dinero online como presencial. El 3’6% de mujeres apuestan online y el 15’3% de forma presencial, el 17’4% de hombres lo hacen online y el 30’7% de forma presencial.

Los y las menores de edad han irrumpido con fuerza en este mercado. En la ludopatía existe un impulso irreprimible de jugar apostando dinero. La Asociación de Psicólogos de los Estados Unidos la considera un trastorno del control de los impulsos. Para otros organismos es una “adicción sin sustancia”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha reconocido como una enfermedad.

Las apuestas les atraen a los jóvenes por varios motivos:

  • Están ligadas a espectáculos deportivos.
  • Fácil acceso.
  • Posibilidad de jugar de forma anónima.
  • Ganar dinero rápido.
  • Hacer apuestas con pocos euros. 

La fácil accesibilidad, ha supuesto el aumento de casos en jóvenes con un problema de adicción. Los/as menores apuestan utilizando grupos de redes sociales, donde una persona mayor edad recoge el dinero y hace las apuestas en locales o de forma online a cambio de un porcentaje en caso de que gane. En muchos bares se está viendo como se están convirtiendo en lugares de juego ocultos, donde alternan tanto mayores como menores de edad, supuestamente para consumir alguna bebida. Ese encuentro en un lugar de juego camuflado propicia que muchos menores acaben apostando valiéndose de ayudas de algunos mayores 

Síntomas habituales:

  • Repetidos intentos de dejar el juego sin conseguirlo.
  • Irritabilidad si no juega.
  • Pedir dinero a otras personas.
  • Apuestas ante síntomas de ansiedad o estados de desmotivación.
  • Ante la pérdida de dinero, hay un retorno para “recuperar”.
  • Apostar cada vez más dinero.
  • Mentir constantemente, negando que se juegue con frecuencia.
  • Arriesgar en aspectos importante de su vida (amistades, estudios…) por el juego.

Medidas a adoptar para frenar este problema:

  • Exigencia del cumplimiento de la ley por parte de los operadores del juego.
  • Formación a los centros educativos y familiar sobre cómo educar a los menores para evitar caer en esta y otras adicciones, y cómo actuar para evitarlas.