Nuestras voces Proyecto Hombre León. Fundación CALS
A lo largo de las últimas décadas, hemos ido observando cómo el número de personas con problemas de salud mental que acudían a nuestro programa, ha ido en aumento. Y como no podía ser de otra manera, nos hemos ido adaptando para seguir dando respuestas de calidad que se ajustasen a sus necesidades.
Como en el resto de casos, se comienza con la valoración y diagnóstico, y se establecen planes individualizados de tratamiento. Con la intervención buscamos potenciar su autonomía personal, eliminar/reducir los síntomas cuando sea posible y/o aprender a gestionarlos de manera funcional. La persona no es el “diagnóstico” y se trabaja con ella, para evitar las limitaciones que ello origina en ocasiones.
La modalidad terapéutica, grupal y/o individual, dependerá de la valoración que se realice en cada momento y podrá sufrir modificaciones a lo largo del proceso educativo-terapéutico. Se prioriza, siempre que se considere la mejor opción, la integración en terapia grupal, ya que supone una normalización de los problemas de salud mental y un refuerzo a la capacidad de estas personas para participar y ser “parte de”. En las situaciones en que la integración en los grupos de autoayuda no resulte posible o beneficiosa para la persona usuaria y/o para el resto de integrantes, se trabaja a nivel individual. Tienen un importante peso, los grupos psicoeducativos (seminarios, talleres) y resto de actividades grupales (actividades de ocio, sectores…), de las que forman parte con las oportunas adaptaciones.
Para poder ayudar a las personas con problemas de salud mental, es imprescindible el trabajo en red y contacto continuo con los servicios de salud mental de referencia de las personas usuarias (psiquiatría, psicología, trabajo social…). Y resaltamos el papel de las rotaciones que hay en nuestra entidad de profesionales MIR, PIR, EIR… El trabajo en sintonía con el resto de servicios ayuda a lograr el bienestar.