Salamanca

Autor: Asociación Proyecto Hombre      20/05/2024     

>>Proyecto Hombre Salamanca

Un poquito de historia… ¿Cómo, cuándo y por qué surgió Proyecto Hombre Salamanca?

En la ciudad de Salamanca Manuel Muiños, salmantino de adopción, gallego de nacimiento, preocupado por aquellas personas y familias en situación desfavorable y de marginación optó por iniciar la aventura de la puesta en marcha de Proyecto Hombre en la ciudad de Salamanca. Para ello junto con un grupo de personas conformaron en el año 2000 la Fundación Alcándara, que da respaldo a Proyecto Hombre Salamanca.  El nombre de Alcándara hace referencia a la percha donde se posan las aves de cetrería o se cuelga la ropa. Que, en nuestro caso, “Fundación Alcándara”, sirve de soporte a Proyecto Hombre Salamanca.

Fueron inicios complicados en los que D. Manuel hubo de formarse en otros Proyecto Hombre de España, Proyecto Hombre Burgos, Valladolid o Asturias. En el año 2002 comenzaron también a formarse como terapeutas en drogodependencias, un equipo de personas con diferentes formación y experiencia profesional que hicieron posible la puesta en marcha de la primera Comunidad Terapéutica de Proyecto Hombre en Salamanca.

De este modo, desde la Fundación Alcándara, y bajo la Filosofía y la Metodología de la Asociación Proyecto Hombre, el día 18 de febrero de 2004 se procedía a la inauguración del primer centro de Proyecto Hombre Salamanca situado en la Carretera Alba de Tormes Km 2 ubicado en la localidad de Carbajosa de la Sagrada en unas instalaciones pertenecientes a la Congregación Religiosa Hijos de María Inmaculada “Pavonianos”. En un principio se desarrolló el denominado programa base de Proyecto Hombre.

El 18 de febrero del año 2009 se inauguró el segundo centro de Proyecto Hombre en la ciudad de Salamanca en un espacio cedido por la Congregación religiosa “Hijas de Jesús”, donde en la actualidad se desarrollan diferentes programas ambulatorios y se encuentra el área administrativa.

En octubre de 2015 los Hermanos Capuchinos cedieron un inmueble, desde donde se facilita la reinserción Social y laboral a aquellas personas que habiendo terminado el programa de Comunidad Terapéutica no cuentan con una estructura económica, familiar, laboral… dotándoles de lo necesario hasta su adecuada reinserción sociolaboral

Desde el año 2004 proyecto Hombre Salamanca trabaja con las personas que presentan una adicción y con sus familias a través de la prevención, el tratamiento y la Reinserción Sociolaboral.

El proyecto de Proyecto Hombre son las personas, por eso nos gustaría conocer una historia de alguna persona que haya pasado por vuestro centro

Usuario que finalizó programa de tratamiento. Alta terapéutica

Me llamo Artur Nahosi y soy natural de Guarda, Portugal. Tengo 36 años y vivo en Salamanca.

Mis primeros pasos en la vida fueron algo complicados pues desde niño tuve muchas dificultades. Mis padres eran de los pocos que habían regresado de Angola, colonia portuguesa, y nosotros éramos los únicos negros de la ciudad. Desde siempre vivimos en la pobreza y eso favoreció que mis hermanos y yo nos convirtiéramos en pequeños delincuentes y que empezáramos a consumir desde muy pequeños; yo empecé a los 7 años. Además, mi madre era alcohólica y mi padre la maltrataba a diario. Así que vivíamos en un entorno de pobreza, violencia y consumos. Eso hacía que sintiera mucha vergüenza por mi entorno y por mi familia. En la escuela no era diferente porque al hecho de ser el único negro se sumaba la discapacidad de mis manos, así que las dificultades estaban en todas partes y me resultaba muy difícil gestionar todo aquello y la forma más fácil que encontré fue dejarme llevar por la violencia y las drogas.

Después de tantos años en este entorno, acabé sintiéndome muy solo y perdido y eso hizo que, a los 27 años, cuando estaba en prisión, decidiera alejarme completamente de las drogas y pararme a pensar en qué punto de mi vida estaba y qué iba a ser de mí. Me sentí harto de ser esclavo de esa vida así que pedí ayuda a Proyecto Hombre Salamanca y ahí comenzó una nueva vida para mí.

Ya cuando era un chaval, entre tanta mala vida, hacía deporte y jugaba al fútbol, pero por la falta de recursos nunca pude continuar ese camino. Así que cuando estaba en mi proceso de cambio en Proyecto Hombre no me resultó difícil empezar a entrenar, a correr, a hacer mis tablas de ejercicios…hasta que un día conocí a Julián, que era voluntario en Proyecto Hombre y me animó a pedir permiso para usar una bici que teníamos en la comunidad. Como no tenía familia y estaba solo, los fines de semana se me hacían cuesta arriba, y mientras los demás recibían la visita de su familia, Julián y yo salíamos por la vía verde de Alba de Tormes con las bicis. Así pasé de la bici de montaña a la bici de carretera, a afianzar las rutinas, los objetivos, a remarcar aún más la vida saludable que había decidido tener fuera de las drogas y el alcohol. Desde hace años la bici es mi único vicio.

Con el paso del tiempo, las rutinas y el estilo de vida que te marca la bici me han ayudado a afianzar aún más mi cambio y mis objetivos. Ser responsable con tu cuerpo, con la alimentación, con el descanso, con los cuidados adecuados, organizar tus horas de la bici al día sin descuidar el trabajo o la familia, han hecho que consiga ser quien yo quería. Y la disciplina del ciclismo me ha ayudado en ese camino de cambio.

No cambio la sensación de libertad e independencia que siento cuando estoy sobre la bici. Cuando me subo a la bici me siento libre, y esa es una sensación que, para mí, es indescriptible después de haber estado y haberme sentido tanto tiempo preso. Además, me gusta la ambición de querer superarme más y más, de tener mejores marcas, de hacer mejores tiempos, rutas nuevas…y de encontrarme con gente que, no sólo me ha ayudado, sino que me ha enseñado a estar sobre las dos ruedas. Gracias a personas como Julián, Heli, Chema y Rodrigo conseguí afianzar una parte de mi proceso y me ayudaron enormemente con equipaciones, libros para aprender de forma más técnica, e incluso con la bicicleta en la que hoy salgo y donde he hecho mis mejores tiempos. O sea, que por el camino he hecho verdaderas amistades.

La bici me ha ayudado además en los últimos meses, pues en 2021 el pasado me alcanzó y errores que cometí hace diez años y que no había cumplido me obligaron a regresar a Guarda cuando estaba en mi mejor forma, cuando en los tres primeros meses del año ya había hecho 4.000 km y tenía marcados mis objetivos para el resto del año. Eso me alejó de la bici diez meses y de nuevo he tenido que poner en marcha el aprendizaje que comenzó con Julián y que continúa con las buenas amistades que he conseguido gracias al ciclismo: la paciencia, el esfuerzo y la perseverancia me harán continuar esta ruta para conseguir de nuevo la mejor de mis formas y estar de nuevo en cabeza de carrera, aunque durante unas semanas más tenga que seguir a rueda.

Gracias a lo que aprendí en Proyecto Hombre, a mi esfuerzo y a las buenas personas que me rodean llevo limpio ocho años y con la esperanza de que con mi historia otras personas en dificultades y estancadas en la vida del consumo puedan agarrarse al manillar de una bici para dirigir su vida por el buen camino y pasar de estar a rueda a estar en cabeza de carrera.

¿Qué programas/líneas de trabajo os gustaría destacar?

  • Programa “línea Huertas” de patología dual en la Comunidad Terapéutica

 Ante el aumento de la prevalencia de las personas, que presentaban una adicción y otro trastorno mental cuando acudían a tratamiento a alguno de nuestros centros, valoramos la puesta en marcha de un programa adaptado a las características de estas personas. Con una línea de trabajo en la que es fuera posible abordar de manera integral las necesidades de cada una de ellas tanto trastornos por uso de sustancias como trastornos mentales, pero integrados en la dinámica de trabajo de la Comunidad terapéutica.

  • Programa Trashoguero

Programa que nació para dar respuesta a aquellas personas con una problemática de adicción que viven en el medio rural y que por diversos motivos no pueden acudir a un recurso en el que se les pueda ayudar.

La finalidad es acercar a estas personas la ayuda que necesitan. Siendo el equipo de profesionales quienes se desplazan a los domicilios de estas personas, tras su petición, para mantener las entrevistas precisas con el objetivo de evaluar cada situación y desarrollar un plan de actuación adaptado a cada realidad.

¿Cómo es un día en Proyecto Hombre Salamanca?

Es muy difícil resumir en unas pocas líneas cómo es un día en Proyecto Hombre Salamanca, más si tenemos en cuenta los diferentes programas que se desarrollan, bien en la Comunidad terapéutica, en el centro de día, en el piso de apoyo a la Reinserción o con los diferentes programas de prevención.

Un día consiste en acompañar y ayudar a todas aquellas personas, familias que voluntariamente desean dejar atrás sus dificultades y volver a sentirse queridos, a sentirse partícipes de la sociedad, a tener amigos, a practicar un ocio sano, a disfrutar. Y eso normalmente se consigue cuando se encuentra en un ambiente de cariño, de cercanía y libre de prejuicios. Donde se trabajen los valores personales, la honestidad y la solidaridad que cada persona tiene que ir descubriendo, para que crezca su autoestima. Se realiza trabajo a nivel comportamental y emocional.

En todo este proceso se procura implicar a la familia, considerando la futura reinserción y autonomía personal.

Si pudiéramos resumir o escribir un lema para Proyecto Hombre Salamanca, ¿cuál sería?

“Nuevas Esperanzas, Nuevas ilusiones, Nuevas vidas”

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