Salud mental y adicciones: una realidad que exige mirar a la persona en su conjunto

Autor: Asociación Proyecto Hombre      29/09/2026     

10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental. Los problemas de salud mental tienen una presencia elevada entre las personas que inician tratamiento por adicciones. El Informe Observatorio 2025 de Proyecto Hombre, elaborado a partir de los datos de 4396 personas mayores de 18 años que comenzaron tratamiento en sus centros durante 2025, muestra la magnitud de esta relación: el 76,9 % presenta ansiedad severa, el 65,7 % depresión severa y el 46,6 % ha experimentado ideación suicida.

Estas cifras reflejan una realidad en la que la adicción y el malestar psicológico aparecen con frecuencia de forma conjunta. El propio Observatorio señala un aumento de los problemas de salud mental entre las personas atendidas y sitúa esta realidad como uno de los principales desafíos actuales en el ámbito de las adicciones.

La relación entre ambas dimensiones no es sencilla ni puede entenderse siempre en una única dirección. Los problemas de salud mental pueden influir en el inicio, mantenimiento o agravamiento de determinados consumos, mientras que las adicciones también pueden intensificar el malestar psicológico y dificultar su abordaje. Por ello, atender únicamente al consumo puede dejar fuera una parte importante de las circunstancias que afectan a la persona.

Los datos muestran además diferencias relevantes según el sexo. El Observatorio apunta a mayores niveles de ansiedad, depresión e ideación suicida entre las mujeres, junto con una mayor carga familiar y una mayor exposición a entornos de consumo.

Esta situación pone de manifiesto la necesidad de tener en cuenta las características y circunstancias particulares de cada persona a la hora de plantear la intervención.

Los datos apuntan a una cuestión central: salud mental y adicciones no pueden abordarse como realidades completamente separadas cuando aparecen de forma simultánea.

Esto implica avanzar hacia modelos de atención capaces de contemplar las distintas dimensiones que intervienen en un proceso de recuperación. El abordaje de una adicción puede requerir, además de la intervención sobre el consumo, atención a la salud mental, apoyo familiar, acompañamiento social y herramientas para recuperar la autonomía y la inclusión.

En este contexto, Proyecto Hombre plantea un modelo de tratamiento integral e individualizado, en el que la intervención se adapta a las necesidades, circunstancias y momento vital de cada persona. El trabajo de equipos multidisciplinares permite abordar de manera coordinada las diferentes dimensiones que pueden estar presentes en cada proceso. El objetivo es que el tratamiento no se limite a la conducta adictiva, sino que tenga en cuenta a la persona en su conjunto.

La evolución del perfil de las personas que llegan a tratamiento apunta, en definitiva, a una mayor complejidad de las situaciones que deben abordarse. El aumento del malestar psicológico, junto con otros factores como el envejecimiento de los perfiles y las situaciones de vulnerabilidad social, plantea la necesidad de respuestas cada vez más ajustadas y coordinadas.

Porque detrás de una adicción hay una persona, y comprender esa realidad en toda su complejidad es una parte esencial del proceso de recuperación.

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Salud mental y adicciones van juntas

Se necesita un abordaje integral

Mirar a la persona no el diagnóstico

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