Más que un empleo
Por ÁNGELES DE LA ROSA MAROTO. Directora de Proyectos y Responsable de Calidad. Asociación Proyecto Hombre.
En el verano del 2015 nos sentamos la recién creada Comisión Fondo Social Europeo, para dar forma a lo que se convertiría en el Proyecto INSOLA, fue una semana de un calor intenso, con risas, mesas compartidas y mucho mucho trabajo.
Ocho años después, esa Comisión se ha vuelto a sentar, con algunas bajas y nuevas incorporaciones (gracias a los que ya no estáis y bienvenidos a los recién llegados), para plasmar las buenas prácticas de lo realizado, los resultados obtenidos y la necesidad del empuje, de estas ayudas europeas en el ámbito del tercer sector. Todo bien mezclado, pero en las proporciones justas, et voilá!: INSOLA + el proyecto para el nuevo periodo FSE.
INSOLA + nace de la experiencia que nos ha dejado la ejecución de INSOLA, puesto en marcha en 22 Centros de Proyecto Hombre, con más de 11.000 personas beneficiarias y con una inversión total de 20.871.970,31 €.
¿Qué supuso INSOLA cuando llegó en 2016?
Fundamentalmente una apuesta innovadora por la inserción sociolaboral de personas desfavorecidas y en situación vulnerable que se encontraban en tratamiento por un problema adictivo.
Apostamos por este proyecto gracias al bagaje que nos dejan más de 30 años trabajando en el mundo de las adicciones y conociendo de primera mano la dificultad que existe para la inserción laboral de las personas que han superado una adicción, diseñando y ejecutando planes personalizados que mejoraran su inserción sociolaboral, partiendo de la capacidad que tienen estas personas para cambiar y tomar las riendas de su propia vida; y desarrollando y potenciando competencias y habilidades sociolaborales básicas que favorecen su integración en los diferentes ámbitos de la vida.
Y ha resultado tan gratificante acompañarlos en su contienda personal a través de acciones de motivación, formación, orientación, capacitación… para que vuelvan a formar parte activa de la sociedad, con implicación absoluta de terapeutas, orientadores y personal de servicios generales, que el esfuerzo que supuso poner en marcha y dar continuidad a este proyecto ha merecido la pena.
No solo logramos que con el proyecto INSOLA nuestras personas usuarias encontraran un empleo, sino que alcanzamos otras metas también reflejadas en este proyecto como retomar acciones de formación o lograr que no perdieran su empleo y avanzaran en mejoras dentro del mismo, y todo gracias a esos itinerarios personalizados de abordaje.
Y, sin embargo, desde aquí me gustaría hacer un llamamiento a la sociedad ya que su implicación es vital para el éxito de este programa. El papel de las empresas para contribuir y afianzar la recuperación de las personas que dejan atrás adicciones es vital. Porque si algo necesitan aquellos que superan una dependencia es volver a encontrarse en un entorno que, apuesta por ellos, no les etiqueta y que ve en ellos y ellas a unas nuevas personas.
Gracias a los financiadores por hacerlo posible. Ministerio de Trabajo y Economía Social a través de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo, Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, Plan Nacional Sobre Drogas y Fundación “la Caixa”, que sin su empuje este proyecto no hubiera sido viable.
Y por supuesto gracias a todas las personas de Proyecto Hombre que han trabajado y están trabajando en INSOLA. Ellas son el alma de esta organización y el motor de este proyecto.