Carta de despedida Alfonso Arana Marquina
Expresidente de la Asociación Proyecto Hombre.
Si estás leyendo esta editorial y te has topado con estas líneas, gracias por prestarle atención a esta revista que tienes entre manos (o en la pantalla, que ahora también es digital). Esta revista cuenta lo que en la Asociación Proyecto Hombre hacemos cada día. Yo he tenido el privilegio de estar en la Presidencia de la Asociación los últimos cuatro años. Han sido unos años complicados a nivel global, pandemia incluida, pero han sido un auténtico reto y un camino apasionante para mí. Gracias a todas las personas que hacen posible esta Asociación. Y gracias a quienes me han acompañado en la tarea, desde las personas que han estado a mi lado en la Comisión Permanente, a las personas que trabajan en la asociación y a todas las personas que componen los 28 centros de Proyecto Hombre.
Si cuando lees esto te encuentras mal, sufriendo algún problema, me gustaría decirte que en Proyecto Hombre te acogemos, estamos para ayudarte y que durante este tiempo que he estado al frente de la Asociación el trabajo que hemos realizado ha sido para intentar acercarte nuestro apoyo. El camino nunca es sencillo, pero nos gustaría transitarlo contigo. Tú, seas una persona con un problema de adicción, o algún familiar o alguien con amistad que quieres cuidar, eres lo que nos motiva a ser mejores como entidad y a darte el trato humano y de calidad que mereces.

Si eres una de las muchas personas que trabaja en Proyecto Hombre, bien como tu actividad profesional principal o bien dedicando tu tiempo al voluntariado, muchas gracias por el esfuerzo diario. Cualquier trabajo, por pequeño que pueda parecer a ojos de quien no entiende cómo funcionan las cosas, es necesario y nos ayuda a crecer como entidad. Todas las personas que formamos este grupo humano conseguimos mejores resultados cuando el bien común es nuestro objetivo. Colaborar y trabajar en red nos enriquece, desde las personas que están a nuestro lado a aquellas que están en otro lugar del mundo. Compartir lo aprendido es una herramienta muy útil que se consigue colaborando. El colectivo siempre es más fuerte. Nos ha ayudado a afrontar situaciones complicadas y nos ayudará sin duda en el futuro con cualquier problema que pueda aparecer. Solo desde el colectivo podemos responder a cualquier reto que aparezca en nuestro horizonte. “Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga”.
Y si no eres una de las personas que antes he mencionado, seguramente seas una de esas personas que creo que son especialmente relevantes. Una de esas personas que se solidariza y aporta. Da igual qué, da igual cuánto. Si es pagando esta revista o si es aportando tiempo o dinero. Si aportas tu conocimiento o tu trabajo en alguna institución. Toda persona que ayuda trabajando contra los problemas de adicción es significativa. Sois personas que desinteresadamente habéis encontrado en Proyecto Hombre un motivo para dar a los demás aquello que podéis.

Para terminar, me gustaría decir que no digo adiós, ni un ya nos veremos. Seguiré trabajando, desde Navarra y en la Asociación, como he venido haciendo en estos más de treinta años. Aquí estaré para continuar con la tarea común que tenemos entre todas las personas que formamos la familia de Proyecto Hombre.