Entrevista a Manuel Muiños, nuevo presidente de la Asociación Proyecto Hombre
Manuel Muiños Amoedo (Redondela, 1966) es patrono fundador y presidente de Proyecto Hombre Salamanca.
Tras formarse en la Escuela Nacional de Proyecto Hombre y obtener el título en Experto en Drogodependencias por la Universidad Complutense de Madrid, empezó a trabajar en lo que después sería Proyecto Hombre Salamanca y la Fundación Alcándara donde lleva más de veinte años trabajando contra las adicciones y apostando por la recuperación de personas afectadas por las drogas y otras sustancias adictivas.
Manolo también es director de la revista “Proyecto” y presidente responsable de la Comisión de Comunicación en la Asociación Proyecto Hombre.
En octubre comenzó una nueva etapa como presidente de la Asociación Proyecto Hombre, tomando el relevo a Alfonso Arana Marquina, director de Proyecto Hombre Navarra, que se despide tras cuatro años de intenso y fructífero trabajo.
Ser presidente de la Asociación Proyecto Hombre significa para mí, una gran responsabilidad, un gran reto y una gran ilusión.
¿Qué te motivó a trabajar en lo que después sería Proyecto Hombre Salamanca?
Mi motivación fue conocer la realidad de todas estas personas que vivían en el problema de las adicciones en los lugares donde yo estaba, empezado por mi tierra natal, por Galicia, y hasta en mi propia familia, la cercanía de algún caso con problemas de adicción.
Fruto también un poco de la casualidad… porque yo nunca en mi planteamiento había pensado en trabajar en este ámbito, pero, como se suele decir “Dios escribe derecho con renglones torcidos” y, por circunstancias de la vida, fui aterrizando en esa realidad.
Conocí distintas instituciones que trabajaban en este ámbito y coincidí con Proyecto Hombre y la verdad es que Proyecto Hombre me enganchó por su estilo, su manera, su fondo y esa forma de creer y de trabajar con las personas por encima de todo.
Eso fue y es mi principal motivación: estar ahí, con los más desfavorecidos de aquel momento, en el que yo comencé a relacionarme de una manera más intensa con el ámbito de las adicciones.
¿Cuál es tu motivación para seguir haciéndolo?
Ver que las personas cambian, que las personas crecen, que las personas encuentran un camino de esperanza y vuelven a integrase de una manera sana y saludable en la sociedad. La felicidad que consiguen alcanzar ellos y su entorno familiar, eso siempre motiva y alienta… Y pensar que “el otro” puedo ser yo.
¿Qué significa para ti ser presidente de la Asociación?
De entrada, una gran responsabilidad, un gran reto y una gran ilusión.
Porque creo que es un espacio donde se puede hacer mucho y muy bueno por los demás. Es una oportunidad que se me ha planteado para poder ir a más en esa entrega, en ese trabajo en ese dar y darme a los otros como lo venía haciendo en Proyecto Hombre Salamanca.
¿Qué retos te planteas como presidente de la Asociación para los próximos 4 años?
Seguir generando esos vínculos de cercanía entre los presidentes/as de cada centro y por lo tanto entre los programas. Profundizar en ese “para quién trabajamos”, a quiénes nos debemos, cuál es nuestra razón de ser, mirar al otro y tratar de seguir creciendo juntos, enriqueciéndonos, de tal forma que se enriquezca la respuesta que damos a las personas que piden ayuda en nuestros centros.
¿Qué puede aportar tu experiencia y trayectoria a la Asociación?
Ilusión, ganas de renovarnos cada día, de mantener el compromiso, de seguir mirando hacia quienes nos necesitan y de tratar de hacer familia entre nosotros.
De generar ese sentido de pertenencia y corresponsabilidad y de tomar conciencia de lo que significa estar en Proyecto Hombre y ser Proyecto Hombre.
¿Qué es lo más te preocupa en el ámbito de las adicciones en el panorama actual?
La falta de conciencia, la trivialización y la normalización del consumo.
Centrarnos precisamente en ese consumo, en sus consecuencias, y no ir a las causas.
Yo quiero que vayamos a las causas de esta realidad que está machacando a nuestra sociedad, tanto a nuestra juventud como a nuestros mayores.
¿Por qué es necesario seguir trabajando desde la prevención?
Porque vale más prevenir que lamentar, y todo lo que podamos atajar, mucho mejor.
Trabajar desde la prevención va a evitar mucho dolor, mucho sufrimiento y mucha tristeza en el seno de muchas personas y sus familias, por eso es tan importante.
Existe un discurso extendido sobre que no se puede superar una adicción. ¿Qué le diría a aquellos que lo creen?
Que los entiendo pero que no lo comparto, porque yo he sido testigo a lo largo de todos estos años del cambio en las personas, de que otra realidad es posible, de que todos tenemos derecho a meter la pata, pero que también tenemos derecho a saber salir de ese pozo y a vivir la vida de otra manera.
A nivel institucional, Proyecto Hombre está cada vez más presente en foros internacionales. ¿Qué crees que podemos aportar? ¿Por qué es importante estar ahí?
Podemos aportar la riqueza de nuestra experiencia, de la vivencia de casi 40 años dedicados a trabajar en el ámbito de las adicciones y es importante estar ahí, a nivel internacional, porque cuanto más amplio sea el círculo, más lejos podremos llegar: a más personas, a más realidades… y todos podemos aprender, porque en el fondo todos necesitamos de todos.
La Asociación representa a 28 Centros Proyecto Hombre, cada uno con su identidad propia y su funcionamiento autónomo. ¿Qué crees que les aporta la Asociación?
Esa unidad, que no uniformidad, sino ese sentido de unión, de vínculo, de pertenencia, de equipo, de familia… algo que en estos momentos no se valora, pero que es esencial para poder realizar el trabajo que hacemos.
Proyecto Hombre está formado por nuestro personal contratado, las personas y sus familias a las que atendemos, pero también por más de 2.000 personas voluntarias… ¿por qué animarías a hacer voluntariado en nuestra entidad?
Porque cualquier voluntario que se acerque a Proyecto Hombre verá cómo recibe más de lo que da. Y porque encontrarse con el otro siempre nos enriquece a todos.
Yo creo que es muy importante en la vida no solo saber dar, sino darnos… y como decía mi abuela “hoy por ti, mañana por mí” … y “manos que no dais, qué esperáis”.
Creo que es fundamental tener claro esto para construir una sociedad más humana, más justa, más solidaria y más generosa.
¿Alfonso Arana te ha dado algún consejo como presidente saliente?
Consejo propiamente no, pero sí que me ha dado mucho ánimo y me lo ha puesto fácil para dar continuidad a la labor que él ha estado desempeñando en estos 4 años.
Cada uno tenemos nuestro estilo, nuestras maneras… pero en el fondo, la esencia de Proyecto Hombre está en el corazón de todos y cada uno de los presidentes y presidentas que conformamos esta Asociación.
Para terminar ¿qué les dirías a aquellas personas que acuden a Proyecto Hombre?
Gracias por su confianza. Gracias por creer en nosotros.
También mucho ánimo y mucha fuerza para ser realmente claros a la hora de afrontar el problema. Nosotros no estamos aquí para juzgar, ni para condenar a nadie, sino para acompañar en un proceso de cambio que los lleve a una nueva vida, a la vida que realmente se merecen, y que, por circunstancias, han dejado de tener.